Antonio Escohotado

Para qué viajar

Nos habíamos quedado en el París de 1845, cuando, tras la campaña de Napoleón en Egipto y su disparatado decreto contra el cannabis –según el cual se tomarían sus cañamones, y en preparados líquidos–, aquella prohibición intrigó al médico francés...

Deseos ambiguos y abstinencia

En la última entrega invité a comprobar cómo el llamado “potencial de abuso” –a veces llamado adictividad– ha acabado canonizando la creencia de que las drogas son peligrosas en función de la euforia evocada por su empleo. Insistía allí en la mala fe...

A vueltas con el dolor

El látex de la adormidera o amapola blanca llamado opio aparece ya en tablillas cuneiformes del siglo xxii aC, mediante un ideograma sinónimo de gozar, y fue tenido por principal bendición botánica hasta principios del siglo xx, cuando el estamento...

Del embuste a la farsa

En el artículo previo empecé a demostrar que el prohibicionista farmacológico cultiva por sistema el fraude del futurible –“qué pasaría si…”– en vez de averiguar qué pasó cuando, aunque todas las drogas ofrezcan el contraste de su consumo cuando eran...

Las lecciones del ayer

Como sugerí el mes pasado, al considerar la prohibición de algunas drogas –sean ellas las hoy perseguidas o las perseguidas otrora–, es invariable aventurarse por sendas de conjeturas, y preguntar qué pasaría si cambiara el régimen vigente para cada...

Del problema al “poblema”

En 1990, cuando acabé de cumplir la condena por tentativa imposible de tráfico ilícito, Historia general de las drogas –editada entonces por Alianza en tres tomos de bolsillo– había vendido unos sesenta mil ejemplares, y las televisiones apostaron...

En la residencia forzosa (6)

En la penúltima entrega de esta serie me quedé en la algarabía de una madrugada, cuando un fornido colega sometido a incomunicación se lanzó a maldecir la vida con gritos desgarradores, y las mujeres del penal contiguo acabaron coreándole. El verano...

En la residencia forzosa (5)

En la entrega anterior me quedé a finales de mayo, cuando los trigales verdeaban, la canícula empezaba a apretar y las presas del penal contiguo irrumpieron al amparo de ventanas abiertas. La mía no distaba más de cuatro o cinco metros de la suya más...

En la residencia forzosa (4)

Dejé el relato previo en la vista oral, oyendo con espanto cómo mi defensor –y el de Pirata– enveredaba por todo lo contrario de una diatriba sobre la incoherencia jurídica de los delitos provocados.

En la residencia forzosa (3)

Me quedé justo antes de que el juez decidiera instruir sumario, por haber hallado “indicios racionales de culpabilidad”, una decisión cuya principal ventaja fue dejar los infectos calabozos policiales por algo parecido a una prisión.

En la residencia forzosa (2)

Me quedé jurando en arameo tras recibir a mi viejo amigo y tocayo, el Pirata, con dos gánsteres provistos de revólver, jeringuillas para chutarse y un maletín colmado de millones, coincidiendo con la visita de Constantino (Tino) Romero, un sujeto a...

En la residencia forzosa

Me insiste la dirección de Cáñamo en que vuelva sobre el aspecto más escabroso de la aventura ibicenca, cuando Diario 16 publicó en febrero de 1983 una información titulada “El catedrático de Ética es un traficante de droga dura”, y quien esto...

Discordia y reconciliación

Cáñamo me sugiere contar cómo la andadura ibicenca pasó por la cárcel, hasta terminar en un proceso modélico de reinserción social, y así lo haré; con todo, el artículo previo hablaba de Trump –a propósito de intentar ser ecuánimes–, y compruebo que...

Progresos reales

Pocas semanas atrás, el Parlament de la Generalitat tuvo el gesto de convocar a algunos de nosotros –los que antes o después escribimos o hablamos sobre el tema en foros públicos– para preguntarnos sobre los clubs cannábicos que brotan como hongos...

Investigar y opinar

Es costumbre separar poco o nada lo que se desea o aborrece del estado objetivo de cosas, y si despertamos con mal pie deducir que todo va de culo. De hecho, ni siquiera hace falta amanecer jodido, porque la regla es consentirse juzgar lo que vaya...

Nicotina, alquitrán y agoreros

Algunas drogas llevan incorporados efectos indeseables por cualquier vía, y lo calamitoso de otras depende de ser ayudadas por la idiocia del usuario. De esto último son prototipos conductas como esnifar la MDMA, o pincharse cualquier cosa, lo...

El Taller del Olvido

Había resuelto dar una tregua al lector con mis recuerdos de Ibiza, pero la dirección de Cáñamo me sugiere precisar algo más sobre la fundación de Amnesia, y me pilla en la isla justamente, instalado en uno de sus más antiguos, humildes y acogedores...

Memorias de Ibiza (III)

Nos quedamos en la isla llena de terrazas hechas a mano, gracias a un trabajo como el de los arrozales escalonados asiáticos, por más que aquí no sean ribazos pantanosos sino tierra apelmazada por la sequedad, sobre la cual resbalan una lluvia con...

Memorias de Ibiza (IV)

Mi primogénito Daniel y yo llegamos a Valencia en un flamante R-12 al atardecer del 30 de diciembre de 1970, y cuando lo tuvimos metido en el transbordador aproveché para presentarle el mar, que no veía desde la primera infancia.

Memorias de Ibiza (II)

Elmyr de Hory, primera fulguración de la ambigüedad ibicenca, pintaba especialmente bien cuando se salía de su realismo originario para fantasear con los ojos y la mano de otro, digamos Modigliani, como muestra el retrato de su biógrafo Clifford...

Memorias de Ibiza

Cómo dejó atrás la isla su miseria, para convertirse en meca del multimillonario, no es independiente de los melenudos y melenudas que empezaron a reproducirse allí hacia 1965, ellos portando pantalones de terciopelo sin trabilla y ellas con faldas...

Ingenierías

Somos los únicos animales conscientes de que moriremos sin remedio, y junto a las angustias derivadas de saberlo sería frívolo omitir sus compensaciones, pues la estética, la moralidad y el conocimiento faltarían en otro caso.

Toda fe es superstición

Los panteras negras denunciaron a sus contemporáneos, los hippies, como niñatos blandos que optaban por huir del Sistema en vez de vencerle, con algo tan insolidario como “una revolución privada”. Y, en efecto, eso persiguió un círculo de aventureros...

Las armas del entendimiento

Con ilusión y una pizca de recelo –por lo viejo que me pilla– empiezo hoy a colaborar regularmente con una revista que desafió el tabú cuando ninguna lo hacía, y que ha mantenido la ilustración farmacológica como estandarte, haciendo de la modestia...