Pasar al contenido principal

¡Machaca Babilonia! Identidad, revolución, reggae y ganja en el cine anglojamaicano

¡Machaca Babilionia! Identidad, revolución, reggae y ganja en el cine anglojamaicano

Pressure (Horace Ové, 1976).

Series como Small Axe o This Town y novelas como Prende fuego han conseguido salir del nicho estrictamente jamaicófilo para despertar una considerable atención mediática. Y aunque es aventurado afirmar que se viene dando algún tipo de revival en la corriente general que documenta en obras de ficción una parte sustancial de la historia negra de Gran Bretaña, su éxito constata que la cuestión vuelve a despertar un interés amplio. ¿Qué mejor ocasión, en cualquier caso, para trazar ni que sea una breve, somera e incompleta genealogía de las películas, hoy de culto, que les precedieron e influyeron?

Hace ya más de un lustro, los festivales de cine de Nueva York y Londres, dos de las muestras con más prestigio internacional (y celebradas, no por casualidad, en las “downpresoras” capitales simbólicas de lo que los rastafaris llaman Babilonia), abrían fuego con el estreno mundial en salas de las dos primeras entregas de Small Axe, la celebrada antología de Steve McQueen: “Mangrove” y “Lovers Rock”. 

El primer telefim, como muchos lectores sabrán, rescataba de la infrahistoria una serie de sucesos reales: los que siguieron a la apertura del restaurante Mangrove en Notting Hill a finales de los años 60. Regentado por Frank Crichlow, un inmigrante trinitense, el Mangrove fue un pequeño negocio de barrio donde la comunidad antillana podía reunirse para comer platos de su tierra. Sin embargo, las violentas redadas de la policía metropolitana de Londres, quien, amparada en la “sus law” (aquella que les permitía detener a cualquiera basándose únicamente en la sospecha de intención de cometer un delito, y que Scotland Yard utilizó masivamente contra los negros), acusaba arbitrariamente a Crichlow de vender drogas en su local, consiguieron poner al restaurador en serias dificultades económicas. El barrio se movilizó en su defensa con una marcha, pero la policía rodeó y atacó a los manifestantes para detener y acusar luego a los “Nueve del Mangrove” de disturbios y alteración del orden público, celebrándose un juicio que destaparía las vergüenzas del sistema.

Algunas capturas de “Lovers Rock”, la segunda entrega, basada en las blues parties, de la antología Small Axe (Steve McQueen, 2020)

Algunas capturas de “Lovers Rock”, la segunda entrega, basada en las blues parties, de la antología Small Axe (Steve McQueen, 2020).

“Lovers Rock”, el segundo largometraje de la serie (y para muchos el más memorable) toma el título del subgénero de reggae surgido en Inglaterra a mediados de los setenta, popularizado por sellos como Fashion Records y caracterizado por un sonido suave, cercano al soul de Chicago y Filadelfia, con voces femeninas y letras acarameladas que sirvieron de contrapunto al más socialmente consciente y exclusivamente masculino roots reggae. Empieza con los preparativos necesarios para convertir una típica casa del oeste de Londres en el escenario de una blues dance, para teletransportar luego al espectador a 1980, hasta una fiesta donde el reggae y el dub retumban de un sound system, y la luz tenue y una niebla densa de ganja propician el ritual del contacto y la intimidad del baile en pareja. Uno de los muchos puntos álgidos del episodio es cuando el selector baja el volumen y la facción femenina entona a capela las notas más agudas de “Silly Games”, de Janet Kay. Cuenta además con guiños al género, como el cameo de su precursor, el compositor y productor Dennis Bovell. 

Tras el estreno en ambos festivales, estos y el resto de los seis capítulos que integran Small Axe pudieron verse, a un lado y a otro del charco, en BBC One y Amazon Prime; y el público cinéfilo de nuestro país, en especial el amante de la música y la cultura anglojamaicana, pudo (y puede) disfrutarla en Movistar+ y en Filmin.

Making of de Rockers (Ted Bafaloukos, 1978).

Making of de Rockers (Ted Bafaloukos, 1978).

Pues bien, pocos años después, en 2023, y tras dieciséis años de escritura, vio la luz en el Reino Unido Fire Rush, la primera novela de Jacqueline Crooks, escrita en una mezcla de inglés estándar y patois, y en gran parte autobiográfica. La autora, criada en el suburbio londinense de Southall, retrata en su novela las vivencias de Yamaye, una joven de origen jamaicano que a finales de los setenta busca refugio en las blues dances, el dub, el lovers rock, las fiestas rare groove, el toasting, la marihuana, el activismo político y, finalmente, en el obeah. La protagonista cuenta en las primeras páginas: “Estamos bailando en la oscuridad, fumando con los muertos. […] El dub master hace girar versiones con retardo. Con la boca floja, acicala palabras desde el fondo de la garganta. Quiero quitarle el micrófono y prenderle fuego a Babilonia”. The New Yorker lo señaló como uno de los mejores libros de 2023, resultó finalista del Woman’s Prize y en septiembre de 2025 se tradujo al español como Prende fuego.

Así pues, Small Axe y Fire Rush han conseguido salir del nicho para despertar una considerable atención mediática. Y aunque sería aventurado afirmar que se viene dando algún tipo de revival en la corriente general que documenta en obras de ficción una parte sustancial de la historia negra de Gran Bretaña, la de los hijos e hijas de la generación Windrush, su éxito constata que la cuestión vuelve a despertar un interés amplio, quizá por un presente babilónico de violencia, colonialismo y segregación racial que recuerda demasiado al suyo. ¿Qué mejor ocasión, en cualquier caso, para trazar ni que sea una breve, somera e incompleta genealogía de las películas, hoy de culto, que les precedieron e influyeron?

‘The Harder They Come’ (Perry Henzell, 1972)

Carteles y fotogramas de The Harder They Come (Perry Henzell, 1972), biopic del rude boy original Rhyging, interpretado por Jimmy Clift, y el primer largometraje del cine jamaicano

Carteles y fotogramas de The Harder They Come (Perry Henzell, 1972), biopic del rude boy original Rhyging, interpretado por Jimmy Clift, y el primer largometraje del cine jamaicano.

Vincent “Ivanhoe” Martin, más conocido como Rhyging (algo así como “malote” en patois), fue un legendario delincuente de los barrios bajos de Kingston convertido en héroe popular, por muchos considerado como el primer rude boy. Se hizo célebre en 1948 tras fugarse de la cárcel y cometer una serie de fechorías antes de ser abatido a tiros por la policía. En las décadas siguientes, su vida se convirtió en un mito de la cultura pop en la isla que culminó en esta película de Perry Henzell, nada menos que el primer largometraje producido en Jamaica, protagonizado nada menos que por Jimmy Cliff. En la película, Rhyging es un músico con ganas de triunfar en la gran ciudad y al que sus productores engañan, viéndose obligado a transportar marihuana en moto del campo a la ciudad. 

La banda sonora de Cliff dio a conocer el roots reggae y el rollo rasta en buena parte del mundo, abonando el camino al Catch a Fire de Bob Marley and The Wailers. Sin embargo, la popularidad del film fue limitada fuera de su país por el patois que hablan los personajes, pasando a la historia como la primera película en inglés que requirió subtítulos en los Estados Unidos.

Pressure (Horace Ové, 1976)

Pressure (Horace Ové, 1970),  el primer filme inglés protagonizado por negros y centrado en los conflictos de los hijos de la generación Windrush

Pressure (Horace Ové, 1970), el primer filme inglés protagonizado por negros y centrado en los conflictos de los hijos de la generación Windrush.

Considerada la primera película del Reino Unido protagonizada por actores negros, narra la existencia y los conflictos intergeneracionales y sociales de Tony, un adolescente británico negro de segunda generación, mientras el resto de su familia nacieron en Trinidad. El director dijo en una entrevista que lo que intentó hacer “fue retratar la experiencia de la generación Windrush, los niños que vinieron con ellos y los niños nacidos aquí”. Es posible que sea también la primera película inglesa en incorporar la cultura del cannabis.

Rockers (Ted Bafaloukos, 1978) 

Los Abyssinians en la memorable introducción de Rockers y cartel de la película de Ted Bafaloukos. Abajo, cartel de Pressure (Horace Ové, 1970),  el primer filme inglés protagonizado por negros y centrado en los conflictos de los hijos de la generación Windrush.

Los Abyssinians en la memorable introducción de Rockers y cartel de la película de Ted Bafaloukos. Abajo, cartel de Pressure (Horace Ové, 1970), el primer filme inglés protagonizado por negros y centrado en los conflictos de los hijos de la generación Windrush.

Los Abyssinians fumando de un Wisdom Chalice mientras interpretan el himno “Satta Massagana” antes de que un rastafari se dirija directamente a cámara en los primeros minutos del metraje, convierten a esta película jamaicana en una de las películas con la introducción más inolvidable de la historia del cine. Dirigida por un fotógrafo griego afincado en la isla en los setenta, y a quien al principio tomaron por un espía de la CIA, Bafaloukos se hizo luego amigo del teclista Augustus Pablo, quien aparece en la película junto a artistas reggae de la talla de Leroy “Horsemouth” Wallace, Burning Spear, Gregory Isaacs, Big Youth, Dillinger, Dirty Harry y Jacob Miller. 

Horsemouth es un joven baterista de un gueto de Kingston que decide comprarse una moto para moverse por Kingston vendiendo discos a las tiendas, hasta que un buen día se la roban. Se estrenó en el Festival de Cine de San Francisco, fue recibida con entusiasmo en Cannes y TimeOut la calificó como una “variante de Trenchtown de la historia de Robin Hood”.

Babylon (Franco Rosso, 1980)

Cartel y escena de Babylon (Franco Rosso, 1980), película centrada en los problemas de un joven toaster   en los días previos a una competición de sound systems y rechazada en el Festival de Nueva York por considerarse “susceptible de incitar a la tensión racial”.

Cartel y escena de Babylon (Franco Rosso, 1980), película centrada en los problemas de un joven toaster en los días previos a una competición de sound systems y rechazada en el Festival de Nueva York por considerarse “susceptible de incitar a la tensión racial”.

Firmada por el director de origen italiano criado en Londres (compañero de colegio de Ian Dury) y coescrita por Martin Stellman (el coguionista de Quadrophenia), Babylon vendría a ser una prima británica y dub de The Harder They Come y Rockers, y la hermana pequeña de Pressure. De hecho, alguno de los jóvenes actores del precursor filme de Horace Ové, como el anglo-guyanés T-Bone Willson, aparecen aquí (T-Bone sale también en el telefilm de Ové A Hole in Babylon del 79, que dejaremos fuera por falta de espacio). Rosso fue asistente de Ken Loach, y debutó profesionalmente como director con el documental televisivo The Mangrove Nine (1973) sobre los sucesos que cuarenta y siete años más tarde tratará Steve McQueen en el primer episodio de su antología. La BBC retrasó su emisión y Rosso fue incluido unos años en una lista de la corporación.

Babylon, que también fue rechazada por la cadena, fue la primera película británica no documental centrada en el reggae. El ex actor infantil (uno de los primeros niño negros de la tele británica con Here Come the Double Deckers!) y miembro de Aswad, Brinsley Forde, da vida al joven Blue, mecánico de día y toaster de noche. En el periodo previo al enfrentamiento musical de Ital Lion, su sound system, con el de Jah Shaka (que aparece en la película), la tensión sobre su mundo aumenta: un jefe racista, una novia supuestamente infiel, problemas familiares, presión de los compañeros y brutalidad policial. Pese a todo, la música mueve a Blue por el sur de Londres de la era Thatcher; ese Babylon de los rastafaris, signo de la decadencia de occidente.

El filme, en cuya banda sonora participa Dennis Bovell (recordemos: el compositor del éxito del lovers rock “Silly Games” que hace un cameo en Small Axe), se basa en parte en el encarcelamiento de Bovell por dirigir su propio sound system, el Sufferer's Hi Fi, a mediados de la década de 1970. 

Babylon se estrenó mundialmente en Cannes en 1980, pero después recibió la calificación X por ser considerarse “demasiado controvertida y susceptible de incitar a la tensión racial” para ser proyectada en el Festival de Cine de Nueva York. La película no se estrenó en Estados Unidos hasta el 8 de marzo de 2019, solo un año antes que Small Axe.

Este contenido se publicó originalmente en la Revista Cáñamo #337

Te puede interesar...

¿Te ha gustado este artículo y quieres saber más?
Aquí te dejamos una cata selecta de nuestros mejores contenidos relacionados:

Suscríbete a Cáñamo