Ingredientes para cuatro personas
Elaboración
La ‘pastela’, pastilla o bastilla es una receta festiva del Magreb que tiene múltiples versiones. Sus orígenes provienen del Al-Ándalus del siglo x, y en sus primeras elaboraciones se usaban aves de caza como la paloma o el pichón. Posteriormente, con la expulsión de los moriscos, la receta viajó al norte de África, donde se consolidó como emblema en celebraciones de bienvenida, bodas o nacimientos. Con el paso del tiempo, empezó a elaborarse con pollo y, en algunas zonas costeras, incluso con marisco. Nuestra versión cannábica será sencilla y estará hecha con pollo y una mantequilla que nos dará alas para volar cual paloma mensajera.
Comenzaremos con la elaboración de dicha mantequilla. Para ello, ponemos 100 ml de agua a calentar. La proporción de hierba será del 10% si son cogollos y del 20% de la cantidad de mantequilla si son restos de manicura. Cuando hierva el agua, añadimos la mantequilla y bajamos al mínimo. Esperamos a que se disuelva bien para incorporar la marihuana bien picadita y dejamos hervir a fuego lento durante 15 min. Después, la retiramos del fuego y la colamos con un colador de tela. Dejamos que se atempere y la metemos en la nevera un mínimo de 12 h para que la grasa se solidifique y podamos separarla del agua con comodidad. Por último, la sacamos del recipiente, la escurrimos bien y la reservamos.
Lo siguiente será la elaboración de la propia pastela, empezando por pelar y cortar la cebolla lo más pequeña posible y ponerla en una cazuela con el aceite a sofreír lentamente. Cuando esté transparente, añadimos el pollo sin la piel, la sal y las especias junto al perejil picado. Después, habrá que rehogar 2 o 3 min, añadir el caldo y cocer a fuego medio con la olla tapada durante 30 min o hasta que el pollo esté tierno. En ese momento, sacamos el pollo, lo dejamos enfriar y reducimos el caldo. El siguiente paso será deshuesar y deshilachar el pollo cuando esté frío y mezclarlo, posteriormente, con el caldo reducido. Lo reservamos.
Por otro lado, freímos las almendras con un poco de aceite, y las escurrimos y las dejamos enfriar sobre papel absorbente. Una vez frías, las trituramos con el azúcar glas y la canela, incorporamos el agua de azahar y reservamos también.
Para el montaje de las pastelas, derretimos la mantequilla cannábica, pintamos tres hojas de masa filo y forramos un molde superponiéndolas una sobre otra. Puede ser un bol o un plato hondo, por ejemplo, pero debe sobrar suficiente masa para poder envolver y cerrar después. Ponemos la mezcla del pollo desmigado y la salsa con cebolla en el centro y espolvoreamos con una cuarta parte de la mezcla de almendra molida con azúcar y canela. Replegamos los bordes de masa filo hacia el centro, cerramos envolviendo todo y le damos la vuelta. Repetimos el proceso con las otras pastelas y las horneamos durante 30 min a unos 180 ºC.
Cuando estén doradas, las sacamos del horno, las dejamos atemperar un poco y las decoramos con azúcar glas, una pizca de canela y, si se desea, con unas almendras fritas. Se puede servir templada, fría o caliente, como se prefiera. Espero que os guste y que disfrutéis mucho del viaje. ¡Hasta la próxima!