Canadá, tienda de cannabis

Canadá atraviesa diversos problemas en el sector desde la legalización

Redacción
Este artículo se publicó originalmente en el número 269 de la revista Cáñamo España

Cuando en 2018 Canadá aprobó la regulación del cannabis y empezó a funcionar la industria todo fueron buenas previsiones. Dos años después, el sector del cannabis legal en Canadá no ha conseguido desbancar al mercado ilegal de cannabis y muchas empresas han realizado despidos masivos, otras han quebrado o se han echado para atrás en sus proyectos.

Un artículo publicado en The Guardian el pasado abril analizó los factores que han llevado a esta crisis que afecta más allá de los trabajadores y empresarios de la industria. El primer problema para el desarrollo del mercado legal ha sido la existencia previa de una red de dispensarios ilegales, pero tolerados por las autoridades, que vendían –y siguen vendiendo– una amplia variedad de formas de cannabis de mucha calidad. Según la opinión de un experto del sector preguntado por The Guardian, el mercado del cannabis legal en Canadá fue impulsado de forma descontrolada, con “una mezcla de avaricia e ingenuidad, que hizo que algunos ganaran mucho dinero, otros perdieran sus inversiones y muchos otros perdieran sus trabajos”. Según la opinión de otro experto la regulación en el país “ha involucrado a muchos políticos que no entienden de qué están hablando al diseñar un sistema realmente complicado [el de la venta legal de cannabis]”. Desde un principio las licencias para los dispensarios han escaseado y los establecimientos han sido abiertos de forma desigual según el territorio. El precio del producto ha sido el otro gran problema, ya que el mercado legal ha estado vendiendo cannabis al doble del precio del mercado ilegal.