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Estudio sobre THC y depresión no detecta hospitalizaciones más largas

Una investigación publicada en la revista científica Brain and Behavior analizó 743 ingresos psiquiátricos de personas adultas con depresión mayor en Estados Unidos. Los investigadores no encontraron una asociación significativa entre la presencia de THC y una mayor probabilidad de rehospitalización durante los 30 días posteriores al alta. Tampoco observaron estancias hospitalarias más prolongadas.

El trabajo, desarrollado por investigadores de la Universidad Rutgers y el St. Joseph’s University Medical Center, examinó los registros clínicos de pacientes ingresados entre agosto de 2018 y mayo de 2025. Todos habían recibido tratamiento antidepresivo durante su hospitalización y al momento del alta. Para realizar la comparación, el equipo dividió los casos según los resultados de las pruebas de orina, donde 211 dieron positivo en THC, el principal componente psicoactivo del cannabis, y 532 dieron negativo.

Entre los pacientes con THC detectable se registraron siete reingresos psiquiátricos durante los primeros 30 días, equivalentes al 3,3% del grupo. Entre quienes dieron negativo hubo 19 reingresos, el 3,6%. La diferencia no fue estadísticamente significativa y se mantuvo así después de considerar otros factores que podían influir en los resultados, como la edad, otras condiciones psiquiátricas y el consumo de múltiples sustancias.

Los investigadores también examinaron la duración de las hospitalizaciones. Inicialmente, los pacientes con resultados positivos para THC presentaban estancias algo más breves, pero esa diferencia desapareció al ajustar el análisis por las características clínicas de cada grupo.

Vale la pena precisar que se trata de un estudio retrospectivo realizado en un único hospital, con apenas 26 reingresos durante el primer mes. Esa cifra es demasiado reducida para descartar diferencias relevantes entre ambos grupos. Además, una prueba de orina positiva permite detectar una exposición previa al THC, pero no establece cuánto cannabis consumió una persona, con qué frecuencia ni qué tipo de producto utilizó.

La investigación tampoco demuestra que el cannabis sea inocuo para las personas con depresión o que tenga propiedades antidepresivas. En mayo de 2026, En Cáñamo examinamos una revisión de ensayos clínicos sobre cannabinoides y salud mental que no encontró ensayos aleatorizados para evaluar su eficacia en la depresión. Por otra parte, una revisión sistemática publicada en 2024, que reunió 78 investigaciones, encontró asociaciones entre el consumo de cannabis y una evolución desfavorable de los trastornos del estado de ánimo. Sin embargo, esos trabajos examinaron poblaciones y resultados diferentes de los considerados en este estudio.

En una nota anterior sobre cannabis medicinal y depresión en el Reino Unido recogimos un estudio que también observó mejoras en los síntomas de los pacientes. Al tratarse de una investigación sin grupo de comparación, sus resultados tampoco permitían atribuir esas mejoras directamente al cannabis.

La nueva investigación aporta información sobre un aspecto específico de la salud mental y sus resultados invitan a seguir investigando con muestras más amplias y datos precisos sobre las distintas formas de consumo de THC, sin convertir una prueba positiva en un pronóstico clínico ni la ausencia de diferencias estadísticas en una promesa terapéutica.

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