Hasta ahora, Virginia permitía una excepción conocida como proporción 25:1. Un producto podía superar el límite de dos miligramos de THC total si contenía al menos 25 partes de CBD por cada parte de THC. La reforma aprobada este año eliminó esa fórmula y, desde el 15 de agosto, cualquier producto que rebase ese umbral ya no puede producirse ni venderse bajo la categoría legal de cáñamo.
El cambio interviene en un vacío regulatorio que ha ganado importancia en Estados Unidos. Tras la legalización federal del cáñamo en 2018, distintas formulaciones con THC, delta-8 y THCA aprovecharon diferencias entre la definición federal y los controles estatales del cannabis. Virginia busca ahora reducir ese margen y someter los productos con más de dos miligramos de THC total por envase a un régimen distinto del cáñamo.
Las competencias sobre productos regulados de cáñamo, hasta ahora en manos del Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de Virginia, pasarán a la Virginia Cannabis Control Authority (CCA). Las inscripciones comerciales existentes seguirán siendo válidas hasta su vencimiento. El traslado obliga a fabricantes y comercios a seguir las nuevas instrucciones del organismo, pero no invalida de forma automática los registros que ya estaban vigentes.
Pero estas medidas no significan que Virginia haya abierto ya las tiendas de cannabis para uso adulto. Esa segunda etapa comenzará el 1 de julio de 2027, cuando está previsto que arranquen las ventas minoristas reguladas. Antes, la CCA deberá desarrollar las normas y el sistema de licencias para productores, distribuidores y comercios.
Virginia permite desde 2021 la posesión limitada y el autocultivo de cannabis por adultos, pero todavía carece de un mercado minorista general para uso adulto. Para los consumidores, eso significa que la legalidad de poseer o cultivar no equivale a disponer de tiendas reguladas. Para los comercios de cáñamo, el nuevo límite reduce el catálogo que puede venderse bajo esa categoría.
La reforma intenta coordinar dos procesos: retirar del régimen del cáñamo determinados productos psicoactivos y preparar las futuras ventas reguladas de cannabis. El próximo hito no es una apertura inmediata, sino el desarrollo de normas, licencias y plazos por parte de la CCA. Hasta entonces, el límite de THC ya produce efectos comerciales, mientras el mercado minorista para adultos continúa en preparación durante los próximos meses de implementación.