La iniciativa fue presentada el 14 de julio por Hannah Lidgett, portavoz de la Alianza Democrática para Desarrollo Económico, Turismo y Medio Ambiente, durante el debate presupuestario de la legislatura de esta provincia sudafricana.
Según Lidgett, el Gobierno debería promover una cadena que conecte el cultivo, la investigación, la manufactura y las exportaciones. La diputada mencionó posibles usos del cáñamo en alimentos, aceites, textiles, piensos, biocompuestos, productos farmacéuticos y materiales de construcción.
La propuesta todavía no constituye una política pública. El partido no presentó un presupuesto, un calendario de ejecución ni una cifra definida de plantas. Tampoco explicó cómo calculó su previsión de que el sector podría generar miles de puestos de trabajo.
El diagnóstico sobre la falta de infraestructura coincide con un estudio publicado en marzo por el Localisation Support Fund, en colaboración con organismos públicos sudafricanos. El informe identifica la escasez de instalaciones de procesamiento primario como uno de los principales obstáculos para desarrollar la industria.
Desde 2022, Sudáfrica había concedido 1.725 permisos para cultivar cáñamo sobre unas 29.000 hectáreas, principalmente en Gauteng, KwaZulu-Natal y Eastern Cape. Contar con una autorización, sin embargo, no asegura que la cosecha encuentre compradores ni que resulte rentable.
Para los agricultores, la proximidad de las plantas de procesamiento resulta decisiva. Transportar grandes volúmenes de tallos, semillas y fibras sin transformar aumenta los costes y perjudica especialmente a las explotaciones pequeñas.
El estudio propone reunir a productores, procesadores y fabricantes en polos regionales, con oportunidades en alimentos y bebidas, cuidado personal, papel, textiles técnicos y materiales de construcción.
Sudáfrica mantiene un sistema específico de permisos para el cáñamo con bajo contenido en THC. El avance regulatorio ha abierto el campo, pero sembrar no equivale a construir una industria. Sin maquinaria, financiación y compradores, la promesa económica del cáñamo puede quedarse almacenada en fardos.