Hubo una época en la que se permitió fumar dentro de los aviones, restaurantes y en cualquier otro espacio público cerrado. Pero esto se prohibió prácticamente en todo el mundo a partir de las regulaciones impuestas contra el tabaco para intentar reducir su uso y proteger la salud de los consumidores pasivos. Sin embargo, esta situación podría cambiar en el futuro próximo. Al menos, con el humo del cannabis y tan solo en las salas de cine de Nueva York. Esto sucederá si las autoridades locales aprueban un proyecto que ampliaría las normas de permisos y licencias para habilitar uno de los maridajes culturales más exquisitos: una película con marihuana.
“En este momento, el cannabis solo se puede vender en dispensarios legales y autorizados para uso de adultos o en microempresas legales y autorizadas para uso de adultos. Para que los cines puedan servir marihuana recreativa en sus establecimientos, necesitarían un permiso para eventos o una licencia de salón de consumo. El estado de Nueva York aún no cuenta con ninguno de los dos, pero planea tenerlo en el futuro”, adelantó la secretaria de prensa de la Oficina de Gestión de Cannabis (OCM) de este estado norteamericano, Taylor Randi Lee, en diálogo con el medio especializado en cine Variety.
Gran parte de los cines estadounidenses cuentan con habilitación para comercializar bebidas y comidas dentro de sus establecimientos. Pero no así cannabis, ni siquiera en aquellos estados donde se ha promulgado algún tipo de regulación. Según difundió la secretaria de prensa de la OCM, Nueva York crearía un nuevo tipo de licencia para permitir que las salas de proyección de películas puedan vender diferentes derivados de la planta y que sean utilizados en el lugar de la misma manera que en las salas de consumo de marihuana que existen en algunos estados, como en Nevada y California.