La idea de que algo funcione “en horas”, cuando hablamos de terapias para la depresión, siempre generará interés, ya que la mayoría de los antidepresivos, cuando funcionan, suelen tardar días o semanas en notarse. Por eso, en medicina se evalúa la mejoría con el paso del tiempo, no de inmediato. Es en este contexto, que el óxido nitroso, a pesar de ser una sustancia conocida, resurge como una promesa nueva.
El metaanálisis revisó ensayos en depresión mayor y depresión bipolar. La administración fue por inhalación, con mezclas al 25% o al 50%, en una o varias sesiones y con comparadores como aire, oxígeno o midazolam. En el subconjunto con una única sesión al 50%, el resultado más consistente fue de corto plazo mostrando una mejoría significativa a las 2 y 24 horas, pero sin diferencias estadísticas frente a placebo a la semana.
La pista no es completamente nueva ya que existe un ensayo cruzado, doble ciego y controlado con placebo publicado en Biological Psychiatry y que ya había descrito mejoras rápidas en depresión resistente al tratamiento tras una inhalación de una hora al 50%, sin eventos adversos graves en ese estudio. En términos simples, se cree que el óxido nitroso puede influir en algunos “interruptores” químicos del cerebro, una vía que también aparece en la conversación médica sobre la ketamina.
Pero fuera de la clínica y en el ámbito recreativo, el panorama es otro. En 2025, la FDA advirtió a consumidores que no inhalen productos de óxido nitroso ya que estaría vinculado a eventos adversos graves, incluidas muertes. En este contexto, en el Reino Unido, desde el 8 de noviembre de 2023, el óxido nitroso quedó como droga de Clase C y se endureció la respuesta frente a la posesión asociada a “inhalación indebida”, manteniendo excepciones para usos legítimos.
La promesa terapéutica del óxido nitroso choca con su uso desregulado ya que el mismo compuesto que en investigación se dosifica y monitorea, en la calle se usa sin mezcla segura ni contexto. Si ensayos más amplios confirman utilidad clínica, el desafío será construir acceso supervisado y regulación inteligente, sin convertir una señal preliminar en licencia cultural para minimizar riesgos.