Ilustración: Escarabajo
Ilustración: Oscar Noguera

Quebec: ‘Je me souviens’

Oswaldo Pérez Cabrera
Este artículo se publicó originalmente en el número 271 de la revista Cáñamo España

Québec es una nación dentro de la Federación canadiense que a su vez es un protectorado inglés. Patrañas políticas que sirven para los fines aviesos de los parásitos que controlan el mundo. 

Quebéc es el mayor reducto de los francófonos en América y su principal orgullo es precisamente ese; el haber podido conservar su lengua, la cual se ha transformado en moldear su propia identidad cultural, la más rica de la Federación de la hoja del Maple. El cine, la música y el arte en general son muy superiores a los desabridos intentos de los anglófonos. El territorio es vasto, si lo sobreponemos sobre Europa iría desde el peñón de Gibraltar hasta Noruega y desde Granada hacia el oriente, llegaría hasta Europa del este por los rumbos de Rumania. Caben 5 Españas, converge con el ártico y es hogar de grupos nativos ancestrales, hermosos lagos y grandes ríos. Pero no todo es felicidad en la nación de la flor de lis, también hay muchos racistas y resentidos contra el resto de Canadá y es que su sociedad está dividida entre los que quieren un país autónomo y los que prefieren quedarse en la zona de confort de la federación. Ha ayudado a que sigan unidos que muchos de los Primeros Ministros han venido de ahí como Louis St Laurent, Jean Chretien, Pierre Trudeau, y su vástago, el vigente Justin. 

Quebec siempre ha tenido una tradición que tiende hacia la izquierda, pero al mismo tiempo hay un sentido nacionalista muy fuerte lo que pinta de espectros no muy convencionales los paisajes políticos. Actualmente gobierna el flamante partido Coalition Avenir Québec cuyo líder y premier de la provincia es François Legault; son derechistas para gobernar, cobrar impuestos y recortar servicios sociales; nacionalistas cuyo principal objetivo es la soberanía, pero de izquierda cuando se trata de pedirle al gobierno federal. ¿Y con la marihuana? Pues igual, medio fachas para castigar y prohibir, porque déjenme decirles que a pesar que la marihuana es legal, no se permite el cultivo personal en la provincia, y son rollo comunista controlando y monopolizando el comercio de la marihuana. 

La venta de marihuana recreativa está a cargo de la SQDC por sus siglas en francés, La Société Québécoise du Cannabis, que depende de la SAQ que es la corporación gubernamental que regula el alcohol. La provincia cuenta hasta ahora con 34 dispensarios, muchas ciudades como Sherbrooke o Troi Rivieres solo cuentan con uno para miles de personas. La ventaja es que el gobierno también vende en línea y Canada Post te lo lleva hasta tu casa. La edad mínima para comprar en Quebec es de 21 años y según el Acta de la Regulación del Cannabis la cantidad máxima que se puede comprar, transportar y poseer son 30 gramos de flor canábica o su equivalente en aceites o cápsulas. El sitio de www.sqdc.ca tiene un amplio catálogo y gramos que empiezan por 4.5 dólares canadienses que vienen siendo como tres euros.  No contentos con no dejar cultivar a la peña, tampoco hay lugares donde se pueda fumar y está prohibido consumir en lugares públicos así que a su casa. No se permiten dispensarios privados y solo venden productos de los cultivadores con licencia del gobierno federal. 

No es de extrañarse las colas enormes en los dispensarios, la falta de producto, los retrasos y equivocaciones en los envíos y la calidad, pues ya sabemos que no es la mejor como también conocemos que cuando el gobierno interviene en asuntos de estos siempre la caga. 

José Domínguez es uno de los mejores cultivadores del país con un amplio conocimiento no solo en cultivo sino en todos los temas relacionados con el cannabis. José reside en Montreal, la ciudad más grande y poblada. “El modelo de los dispensarios podría ser mejorado, por ejemplo, permitir a los consumidores ver y oler el cannabis antes de comprar. Necesitamos vape lounges, sitios donde se permita fumar, que se pueda fumar en lugares públicos sin ser sancionados. El modelo en Quebec no es perfecto, pero es lo que tenemos por ahora, trabajamos con él, aprendemos de él y con suerte mejorará en el camino”. El principal problema al que se enfrenta Quebec según José son las restricciones en las dosis para los comestibles y concentrados “estos productos son seguros y ayudan a reducir la exposición al humo y otros químicos dañinos.  Impusieron una restricción en los niveles de los concentrados y creo que es contraproducente cuando lo vemos desde un punto de vista de reducción de daños.”

Muchos quebecois o quebequenses han optado por inscribirse al programa medicinal que es la misma calidad y no está tan saturado como el mercado estatal. También queda la opción del mercado negro y aunque está prohibido cultivar, llegan productos de extrema calidad de Ontario y British Columbia.