Coliflor asada con romesco de avellanas, cañamones y Colombian Jack
Fotos: COIMAGEN

¡Coliflor de cannabis!

Coliflor asada con romesco de avellanas, cañamones y Colombian Jack
Este artículo se publicó originalmente en el número 289 de la revista Cáñamo España

Para subir la temida cuesta de enero os traemos un platillo barato, sano y superestimulante. Elaboraremos nuestra propia salsa romesco y la vamos a cannabizar con la mejor sativa del 2018, que nos dará ese pequeño empujoncito que necesitaremos para llegar sanos y salvos hasta febrero.

Ingredientes para cuatro personas

  • 1 coliflor grande y fresca
  • 3 tomates maduros
  • 1 cebolla gorda o cebollón
  • 1 cabeza de ajos
  • 2 ñoras
  • 100 g de avellanas tostadas
  • 2 rebanadas de pan blanco
  • 40 g de cañamones tostados
  • 40 ml de AOVE suave
  • 1 guindilla, si gustáis
  • 1 cc de pimentón de La Vera dulce
  • 15 ml de vinagre cannábico de Jerez
  • Sal al gusto
  • Un manojo de cebollino o la parte verde de la cebolleta

Elaboración

Para cannabizar la magnífica salsa romesco que vamos a elaborar, hemos seleccionado la variedad Colombian Jack, de Kannabia Seeds, que regalamos con la revista de marzo del año pasado. Esta premiada joya de dominancia sativa nos pondrá como motos con su 29% de THC. Además, su aroma y sabor cítricos se van a integrar de maravilla en nuestro vinagre de Jerez. Será lo primero que haremos. Para elaborarlo, necesitaremos 250 ml de vinagre de Jerez y unos 8 g de cogollos. Meteremos los cogollos en el congelador un par de días antes para que el frío nos potencie la extracción. Después los trituramos y los sumergimos en el vinagre. Los metemos en la nevera y los dejamos que maceren durante 3 o 4 días. Pasado este tiempo, los filtramos con un colador de tela, lo vertemos en un bote hermético y ya estará preparado para su uso. Una vez que tenemos este paso dado, podemos ponernos con la receta.

Esta salsa típica catalana, de Tarragona, concretamente, es usada comúnmente para acompañar los famosos calçots. Para quien no lo sepa, son unas cebolletas autóctonas muy dulces, que se asan al carbón. Nosotros vamos a usarla para otra cosa…, ya me diréis qué os parece. Comenzaremos con el asado de las verduras de la salsa. Las vamos a asar enteras, así que lo único que tenemos que hacer es lavar bien los tomates y ponerlos, sin el tallo, en la bandeja de horno junto a la cebolla y la cabeza de ajos. Lo rociamos todo con un chorrito de AOVE, ponemos un poco de sal y lo metemos todo en el horno precalentado a unos 170º. Las dejamos ahí dentro durante unos 25 o 30 min.

Mientras tanto, podemos ponernos a cortar la coliflor. Para ello, tendremos que lavarla antes. Una vez limpia, le damos la vuelta sobre una tabla y la ponemos con el tallo hacia arriba. Habrá que ir metiendo el cuchillo alrededor del tallo para ir sacando los ramilletes primero. Después tendremos que ir cortándolos uno a uno en trocitos medianos, procurando que sean todos del mismo grosor.

Sacamos del horno las verduras de la salsa cuando estén en su punto y subimos la temperatura para introducir después la coliflor. Tendremos que extenderla sobre un papel de horno, en la bandeja. Una vez extendida le añadimos sal al gusto y un buen chorro de AOVE. Cuando esté el horno caliente la metemos y la dejamos asar unos 20 min.

Mientras, podemos elaborar la salsa. Primero pelamos los tomates, la cabeza de ajos y la cebolla. Después, lo ponemos todo en el vaso de la batidora junto con las avellanas, el pan tostado, los cañamones, el pimentón, la guindilla, el AOVE, el vinagre cannábico y sal al gusto. Por último, añadimos las ñoras, que habremos rehidratado previamente, y trituramos todo hasta obtener la textura deseada.

Cuando tengamos nuestra coliflor doradita en el horno será el momento de sacarla. A continuación, la emplatamos y le ponemos al ladito un buen pegote de “cannaromesco”, decorado con algunos cañamones. Lo ideal sería hacerlo en estos magníficos platos que me ha hecho mi querida amiga, la ceramista Isabel Borrego. Para terminar, espolvoreamos todo con un poco de cebollino picado y un chorrito de AOVE.

Espero que os guste y disfrutéis de esta estimulante receta. ¡Hasta la próxima!

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