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El ayuntamiento de Barcelona ordena el cierre de 30 clubes de cannabis

Barcelona declara la guerra a los clubs de cannabis
Albert Batlle, concejal de seguridad y teniente de la alcaldía de Barcelona.

Las entidades tendrán unos diez días para presentar alegaciones. Desde el Ayuntamiento dicen que se trata de las asociaciones “más conflictivas”, aunque varias de ellas colaboran hace años con las autoridades y llevan adelante programas de reducción de riesgos.

Hacia finales del año pasado, las actuales autoridades municipales de Barcelona adelantaron que no querían a los Clubes Sociales de Cannabis (CSC) en la ciudad. Finalmente, la segunda semana de julio (un periodo prevacacional) ha comenzado la ofensiva declarada por Albert Batlle, del PSOE, teniente de alcalde y concejal de seguridad: alrededor de 30 clubes han recibido una notificación para que cesen su actividad.

Tras las notificaciones, los CSC cuentan con un plazo de diez días para presentar alegaciones y evitar su clausura. A partir de ahí, las autoridades determinarán si el cierre del establecimiento será definitivo o temporal, en un período correspondiente a entre seis meses y dos años. “La actividad inspectora en estas asociaciones se mantendrá para garantizar el cumplimiento de la normativa”, dijeron desde el Ayuntamiento, en diálogo con ElDiario.es, el primer medio en publicar la noticia. El Ayuntamiento sostuvo que las notificaciones se han hecho a los establecimientos “más conflictivos” de la ciudad. Sin embargo, varias de las estas asociaciones tienen años de trabajo en colaboración con las autoridades y llevan adelante programas de reducción de riesgo con financiación pública.

La decisión de las autoridades de Barcelona ha generado el repudio de todo el activismo cannábico. “Nos oponemos a que se judicialice esta cuestión y sabemos que no solucionará el problema”, dijeron desde la Federación de Asociaciones Cannábicas de Cataluña (CatFAC).  

Ya a finales del año pasado, Batlle anunció que estaba buscando la forma de clausurar alrededor de 200 establecimientos. “Queremos hacerlo [cerrarlos] con seguridad jurídica, con rigor y sin flecos causados por la precipitación”, dijo entonces el concejal de seguridad. Se espera que la ofensiva contra los clubes continúe por parte del Ayuntamiento, en un momento en el que, paradójicamente, son reconocidos en el mundo. Alemania, Malta y Uruguay son algunos de los países que han imitado el modelo de los CSC nacidos en España. Por su parte, las asociaciones continuarán luchando por conservar su lugar en la ciudad y poder seguir ofreciendo un acceso seguro al cannabis para sus socios.

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