La propuesta presentada por la asambleísta Cecilia Aguiar-Curry, establece que desde el 1 de enero de 2028 el cannabinol (CBN) aislado dejará de ser considerado un concentrado de cannabis cuando cumpla las condiciones previstas por la legislación californiana. El cambio equipara su tratamiento al del CBD aislado.
El proyecto llegó a esta fase con un respaldo poco habitual. El Senado lo aprobó el 25 de agosto sin votos en contra y, al día siguiente, la Asamblea aceptó las modificaciones introducidas por la cámara alta por 78 votos a cero. El texto pasó entonces al proceso de inscripción previo a su presentación al gobernador Gavin Newsom.
El origen de la reforma está en AB 8, una ley aprobada en 2025 que reorganizó buena parte de las reglas aplicables al cannabis, el cáñamo industrial y sus derivados. La norma permite que determinados extractos utilizados en alimentos, bebidas o suplementos estén formados por CBD o CBN aislados con una pureza superior al 99 %, siempre que no contengan THC ni cannabinoides sintéticos.
La definición pertenece a la ley de sustancias controladas de California, que establece sanciones relacionadas con la posesión y venta ilegal de concentrados. No se trata, por tanto, de una legalización general de los productos con CBN, sino de impedir que un aislado que reúna determinadas condiciones quede automáticamente incluido en esa categoría.
El ajuste llega además en un mercado donde la regulación dista de ser uniforme. Cáñamo ha explicado recientemente cómo los vetos locales fragmentan el mercado cannábico de California, pese a que el uso adulto es legal en todo el estado. A esa superposición de normas comerciales y territoriales se suma ahora la necesidad de distinguir entre diferentes cannabinoides y formas de extracción.
La propuesta también incluye otros cambios de fiscalización y amplía facultades para incautar cannabis y productos de cannabis vendidos en establecimientos sin licencia. Su contenido, por tanto, combina una delimitación más precisa para ciertos cannabinoides con herramientas destinadas a reforzar el mercado regulado.
La reforma todavía necesita completar su recorrido legislativo. Si Newsom la promulga, California dejará de tratar por defecto al CBD y al CBN aislados como concentrados de cannabis desde 2028. El cambio es limitado, pero apunta a una cuestión más amplia: regular el cannabis exige distinguir la composición y características reales de los productos, en lugar de colocar todos sus derivados bajo una misma etiqueta legal.