El documento del Hessisches Landesamt für Gesundheit und Pflege (HLfGP), actualizado a mediados de este año, sostiene que el secado controlado de flores de cannabis es un paso crítico de fabricación por su impacto en la calidad. Aunque admite que una primera fase de secado y una trituración gruesa puedan realizarse bajo las normas agrícolas GACP, limita esa posibilidad a procesos que no comprometan la calidad del medicamento.
La autoridad afirma que no conoce procedimientos que permitan conservar flores todavía consideradas GACP durante largos transportes, almacenamiento e importación sin pérdida demostrable de calidad. Por eso considera necesaria, salvo prueba inequívoca en contrario, una procesación GMP cercana a la cosecha que incluya secado y trimming. No se trata de una nueva ley federal alemana ni de una regla europea, sino de la interpretación aplicada por la autoridad competente en Hesse.
La discusión adquiere peso por el tamaño del mercado alemán. Tras la flexibilización del acceso al cannabis medicinal en 2024, las importaciones crecieron con rapidez y se produjo un récord de importación de cannabis medicinal en 2025. Los datos del BfArM correspondientes al primer trimestre de 2026 fueron revisados al alza en agosto hasta 67.569 kilos, el mayor volumen trimestral publicado hasta ahora.
Ese crecimiento convirtió a Alemania en un destino clave para productores de Canadá, Portugal y otros países. Una interpretación más exigente de dónde termina GACP y comienza GMP puede afectar especialmente a modelos que cultivan y secan fuera de Europa para completar después el procesamiento farmacéutico en otro país. El cambio llega, además, mientras Alemania debate nuevas restricciones al acceso al cannabis medicinal. El efecto real dependerá de cómo actúen otras autoridades regionales y de si termina consolidándose una práctica más uniforme.
El trasfondo no es menor. Elevar las exigencias de calidad puede reforzar la seguridad farmacéutica, pero también aumentar costes y barreras de entrada. En un mercado medicinal que depende fuertemente de las importaciones, la discusión regulatoria no solo ordenará a la industria: también puede influir en qué productos llegan a las farmacias, desde dónde y a qué precio.