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Malasia revisará su legislación para permitir el uso medicinal del cannabis y el kratom

Lo ha asegurado el ministro de Salud durante su discurso de año nuevo.

El ministro de Salud de Malasia, Khairy Jamaluddin, afirmó la semana pasada que el Gobierno revisará la Ley de Drogas Peligrosas y la Ley de Venenos (ambas promulgadas en 1952) para introducir modificaciones que permitan el uso medicinal de la planta del cannabis y la del kratom de acuerdo a la evidencia científica disponible. El ministro lo anunció durante su discurso de año nuevo, pronunciado ante el personal del ministerio el pasado 6 de enero.

“Revisaremos la Ley de Drogas Peligrosas y la Ley de Venenos para que la regulación del uso de sustancias como el cannabis y el kratom con fines medicinales pueda adaptarse de acuerdo con la evidencia y los datos científicos, así como con las últimas investigaciones, sobre su uso”, dijo Khairy según una transcripción proporcionada a la prensa. Por ahora ni el ministro ni el Gobierno han desvelado cómo piensan modificar las leyes para permitir el uso medicinal de estas plantas. Según Code Blue, introducir enmiendas a dichas leyes a través del Parlamento puede ser un proceso relativamente complicado.

En 2014 la Agencia Nacional de Regulación Farmacéutica de Malasia aprobó el uso del fármaco cannábico sativex para tratar la espasticidad de la esclerosis múltiple, pero fue retirado tres años después porque no era comercialmente viable. En 2018 la condena a muerte de un joven de 29 años por posesión de cannabis llevó a un debate público sobre la regulación de la planta, que más tarde quedó estancado. Actualmente la posesión de hasta 50 gramos de cannabis en Malasia se castiga con penas de dos a cinco años de prisión y penas de azote. Más de 200 gramos se considera prueba de narcotráfico e implica una pena de muerte. El cultivo de kratom no está penalizado pero sí su cultivo con fines comerciales y su venta

Hace unos meses el ministro de Interior dijo que el Gobierno tenía intención de reducir las penas relacionadas con el uso de drogas a través de una nueva ley de sustancias. “Los nuevos programas y políticas se han ajustado a los cambios actuales basados ​​en evidencia científica y en mejores prácticas en el país y fuera del país [...] Los drogadictos recibirán tratamiento y rehabilitación, en lugar de ser encarcelados”, dijo entonces.

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