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Mendoza avanza con su programa de cannabis medicinal veterinario

Esta provincia argentina dio un nuevo paso en la organización de su programa de cannabis medicinal veterinario con la constitución de un comité consultivo. La iniciativa se suma a la regulación provincial aprobada en junio, que establece registros, permisos de cultivo y controles de trazabilidad, aunque no habilita la comercialización industrial de productos veterinarios.

En septiembre se formalizó el Comité Consultivo Honorario Veterinario de REPROVET, el programa mendocino de acceso al cannabis medicinal para animales. Su función será brindar asesoramiento técnico, científico y académico al Registro Provincial del Cannabis y Cáñamo Industrial (RPCCI). Sus recomendaciones tendrán carácter consultivo y no serán vinculantes. La iniciativa llega mientras otros países también revisan sus marcos regulatorios, como ocurrió cuando Brasil habilitó la prescripción veterinaria de cannabis.

Entre los integrantes del nuevo comité figuran académicos de la Universidad Juan Agustín Maza y el órgano también reúne a representantes del Colegio Veterinario de Mendoza, la Universidad Nacional de Cuyo, el CONICET, profesionales veterinarios, organizaciones civiles y el sector productivo.

La Resolución 150/2026, publicada en el Boletín Oficial de Mendoza el 2 de junio, creó REPROVET dentro del RPCCI. El programa contempla registros de profesionales y pacientes, prescripción veterinaria, permisos de cultivo y mecanismos de seguimiento. Se incorpora así al desarrollo de la regulación provincial del cannabis y el cáñamo, que también comprende procedimientos específicos para evaluar proyectos científicos, tecnológicos y productivos.

Para intervenir como prescriptor, cada profesional debe disponer de matrícula vigente en Mendoza, acreditar formación específica e inscribirse en el Registro de Médicos Veterinarios Prescriptores (REMVEP). La normativa establece además obligaciones de documentación clínica y seguimiento, así como condiciones para las actividades de cultivo autorizadas. El objetivo es vincular el acceso al cannabis con la supervisión profesional y la trazabilidad de los preparados.

Es importante precisar que los permisos no tienen validez fuera de Mendoza ni habilitan la comercialización industrial de productos veterinarios. Esta distinción entre prescripción, acceso y autorización comercial también aparece en otros debates regulatorios, como el de Maryland, donde se aprobó una protección para los veterinarios que hablen de cannabis con sus clientes, sin que ello suponga autorizar tratamientos.

En Argentina, SENASA exige el correspondiente registro sanitario nacional para comercializar productos veterinarios. La constitución del comité consultivo abre una nueva etapa institucional para REPROVET, aunque su desarrollo deberá distinguirse del procedimiento nacional de autorización de medicamentos.

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