Clinicann nació alrededor de la práctica médica de José Montamat en Chilecito (provincia de La Rioja) y posteriormente incorporó videoconsultas y profesionales de distintas especialidades. Según la propia empresa, ya ha atendido a más de 20.000 personas. La cifra no procede de una estadística sanitaria oficial, pero fue recogida por la Defensoría del Pueblo de la Nación durante una entrevista con Emiliano Montamat, fundador y CEO del proyecto.
La Defensoría difundió además resultados de un relevamiento elaborado por Clinicann donde la mayoría de las consultas estarían relacionadas con dolor crónico y aproximadamente uno de cada cinco pacientes buscaría atención por problemas de salud mental y sueño.
El crecimiento del servicio ocurre en un contexto especialmente conflictivo para el acceso legal. En octubre de 2024, en Cáñamo informamos de alrededor de 130.000 solicitudes del REPROCANN sin resolución y más de 1.500 amparos judiciales. En mayo de 2025, el Ministerio de Salud volvió a modificar las condiciones del registro mediante la Resolución 1780/2025, que redefinió categorías y requisitos para pacientes, cultivadores y otras personas jurídicas habilitadas.
La estructura administrativa volvió a cambiar en enero de 2026, cuando el Gobierno asignó a SEDRONAR funciones relacionadas con tratamientos basados en cannabis medicinal, registros y producción de evidencia. En su momento también explicamos que la reorganización no modificaba la Ley 27.350 ni eliminaba el REPROCANN.
El caso de Clinicann ofrece una fotografía de cómo parte de la atención médica se organiza cuando el acceso legal exige combinar consulta clínicay seguimiento a distancia ya que, en un sistema pensado para proteger a pacientes y cultivadores, la medida que más importa es si el Estado garantiza un acceso sanitario previsible sin convertir cada autorización en una carrera de obstáculos.