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Nueva York debate el acceso médico a la psilocibina

Nueva York tiene sobre la mesa dos versiones de un proyecto para crear un programa médico de acceso a psilocibina bajo supervisión del Departamento de Salud. La propuesta busca atender condiciones específicas y llega con poco margen antes del 4 de junio, fecha marcada en el calendario oficial como último día de sesión de la Asamblea estatal.

La iniciativa figura en la Asamblea y en el Senado, en ambas versiones proponen la Medical Psilocybin Act, una ley para autorizar el uso de psilocibina en pacientes con condiciones médicas calificantes y crear sanciones para la desviación de psilocibina fuera del programa regulado. Según el registro legislativo, tanto texto de la Asamblea y como el del Senado permanecen en sus respectivas comisiones de salud.

El programa quedaría dentro del Departamento de Salud de Nueva York e incluiría tarjetas de registro, productores con licencia, profesionales sanitarios autorizados, supervisores calificados, protocolos de tratamiento, normas de dosificación, requisitos de seguridad y sistemas de recolección de datos. El proyecto encaja en un momento de expansión del debate federal sobre psicodélicos en EE UU, aunque mantiene un diseño sanitario y restrictivo.

Las condiciones previstas incluyen depresión mayor resistente al tratamiento, trastorno de estrés postraumático, trastornos por uso de sustancias, cuidados de final de vida y cefaleas en racimo, además de otras que pueda aprobar el Departamento de Salud. En el texto legislativo, la psilocibina aparece asociada a evaluación médica, acompañamiento y reglas de uso, no a una autorización abierta para cultivar, comprar o consumir por cuenta propia.

Entre los límites centrales, el proyecto establece que un productor autorizado no podría dispensar más de treinta días de suministro, de acuerdo con el uso médico permitido para cada paciente. También crea figuras penales para la desviación de psilocibina médica y aclara que las protecciones legales solo operarían dentro del programa. Si llegara a aprobarse, la ley entraría en vigor el 1 de julio de 2028, con margen para preparar normas antes de esa fecha.

La cobertura del sitio especializado DoubleBlind subraya que activistas, profesionales y organizaciones reformistas ven la propuesta como una oportunidad para colocar a Nueva York entre los estados pioneros en regulación médica. El calendario oficial de la Asamblea marca sesiones hasta el 4 de junio, por lo que el margen legislativo es estrecho. En un estado que ya viene ordenando su mercado legal de cannabis, la discusión psicodélica muestra otra forma de disputa entre salud pública, evidencia científica y límites de la prohibición.

Por ahora, la propuesta debe superar el trámite en comisión y llegar al pleno de ambas cámaras antes de convertirse en ley. Hasta entonces, el acceso médico a psilocibina en Nueva York sigue estando lejos de ser una política vigente.

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