El problema de Bedrocan ya no se limita a las cuentas de una empresa ya que la suspensión provisional de pagos concedida en septiembre a sus sociedades neerlandesas coincide con una transición regulatoria que el propio Gobierno reconoce incompleta. El productor sigue operando, pero la continuidad del suministro dependerá de cómo se cubra el periodo entre el antiguo sistema estatal y el nuevo modelo previsto para 2028.
Durante años, Bedrocan cultivó cannabis medicinal bajo contrato con el Bureau voor Medicinale Cannabis (BMC), organismo estatal que mantiene el monopolio para suministrar cogollos a las farmacias. Ese contrato terminó el 1 de enero de 2026, mientras la reforma de la Ley que debe modificar el sistema todavía no está aprobada y que, según el calendario oficial, debería entrar en vigor el 1 de julio de 2028.
La compañía atribuye parte de sus dificultades a ese desfase. Sin embargo, la crisis no puede explicarse únicamente por la decisión estatal. Business of Cannabis señala también la mayor competencia internacional y la pérdida de cuota de mercado. El contexto importa porque el cannabis medicinal europeo se mueve cada vez más dentro de un mercado transfronterizo, donde Portugal ha aumentado con fuerza sus exportaciones y otros países todavía enfrentan dificultades para convertir la regulación en acceso efectivo.
El riesgo de suministro sí aparece reconocido en documentos oficiales. En julio, el Ministerio de Salud informó al Parlamento que las existencias acumuladas por el BMC no alcanzarán para cubrir todo el periodo hasta la entrada en vigor del nuevo marco. Para evitar una interrupción, el Gobierno prevé comenzar a importar cannabis medicinal durante 2027 y ya inició el procedimiento europeo de contratación. La situación recuerda que aprobar un marco de cannabis medicinal no garantiza por sí solo que llegue a los pacientes. El organismo neerlandés también planea terminar sus exportaciones a finales de 2026 para priorizar la demanda interna.
Eso no significa que Países Bajos se haya quedado sin cannabis medicinal. El BMC continuaba publicando certificados de liberación de lotes de Bedrocan a comienzos de octubre, mientras la empresa permanece bajo protección frente a sus acreedores y no en quiebra. La diferencia es importante en un país que mantiene además un experimento separado de cannabis regulado para coffeeshops, un circuito que no sustituye al sistema medicinal.
La crisis deja una transición a medio camino ya que el viejo contrato desapareció antes de que estuviera disponible el marco destinado a reemplazarlo y el Estado intenta cubrir ese intervalo mediante reservas e importaciones. Para los pacientes, el punto decisivo será que el cambio de modelo no termine convertido en una interrupción del tratamiento.