Pasar al contenido principal

Unas plantas de película

La normalización avanza en la gran pantalla

Dani Rovira y Karra Elejalde fumando la pipa de la paz y rodeados de hermosas plantas de marihuana.
Dani Rovira y Karra Elejalde fumando la pipa de la paz y rodeados de hermosas plantas de marihuana.

El pasado mes de noviembre se estrenó en nuestras pantallas 100 metros, la historia de superación de Ramón Arroyo, un enfermo de esclerosis múltiple que desafía su diagnóstico participando en un duro triatlón. El protagonista está interpretado por Dani Rovira, y Karra Elejalde hace el papel de suegro entrenador del muchacho a la par que entrañable y pedagógico fumador de marihuana rica en CBD. Porque en esta taquillera película además de amor, enfermedad y deporte hay mucho humo cannábico emergiendo de la pipa del personaje de Elejalde. Saliéndose del decorado y con un lugar destacado en la trama aparecen también unas plantas de cannabis como nunca antes habían aparecido en la filmografía española. Aquí les contamos la historia de estas plantas de película.

Cuando a mitad de esta película dirigida por Marcel Barrena uno se encuentra con Dani Rovira y Karra Elejalde fumando marihuana en pipa y rodeados por una hermosa plantación cannábica, sacos de mantillo y fertilizantes en botes en los que se puede leer la marca, y cuando el mismo Elejalde le cuenta a Rovira que la variedad que están fumando se llama Caramelice CBD, uno se pregunta cuánto dinero habrán puesto las marcas Positronics Seeds, Hortitec y Pro-XL, para comercializar sus productos en un escaparate tan visible. Nada de eso. Ni un duro. Según me explica por teléfono Javier González el Zurdo, coordinador de la marca de semillas, la aparición estelar de las plantas en 100 metros se debe a una vieja amistad de su marca con Karra Elejalde, una relación que viene de hace 14 años cuando Karra participó en el documental Cannabis Indoor, producido y dirigido por el Zurdo junto a Fermín Les Acosta. En este documental con cientos de miles de visitas en Youtube, donde se explica paso a paso como hacer un cultivo de interior, se puede ver a Elejalde reclamando que el cannabis debe ser tan legal como los pimientos del piquillo. En esta ocasión, en 100 metros, el actor vasco le pega a su pipa de lo lindo, y por la densidad del humo que desprende es difícil pensar que se trata de un sucedáneo.

Karra Elejalde y Javier González el Zurdo.
Karra Elejalde y Javier González el Zurdo.

Javi el Zurdo me destaca que es la primera película en la que aparecen plantas vivas, en realidad la segunda, correspondiendo el honor primero a Un mundo casi perfecto, dirigida por los hermanos Ibarretxe, una producción de 2012 que apenas tuvo recorrido comercial y en las que también aparecían hermosas matas de marihuana. Tanto en aquella ocasión como en esta, Positronics se encargó de la intendencia floral. Una tarea que no está exenta de complicaciones. Durante el rodaje de 100 metros, por ejemplo, las primeras cuarenta plantas que llegaron a la masía de Sant Feloni murieron la primera noche por un descuido de producción. Fue en febrero y con el termómetro marcando 8 grados bajo cero, los encargados del banco de semillas pidieron que las metieran en el interior de la casa, pero no les hicieron caso, y a la mañana siguiente las plantas amanecieron congeladas, lo que supuso, con lo que eso cuesta, retrasar un día el plan de rodaje. Se reutilizaron, mustias, para una escena menor, pero para la gran escena hubo que mandar el camión de nuevo y con urgencia a por otras cuarenta plantas, y el cultivo estaba a cientos de kilómetros del lugar.

El Zurdo está contento con el resultado, le parece que la marihuana es un elemento más de la película, que su aparición no resulta forzada y encaja en la historia de una manera muy natural.

Descanso en el rodaje de la película "100 Metros", posando con las plantas mustias por congelación.
Descanso en el rodaje de la película "100 Metros", posando con las plantas mustias por congelación.

 

La noche del estreno

Pero la labor por la normalización y en aras del comercio por parte de Positronics no se queda en este caso solo dentro de la película. La noche del estreno repartieron sus caramelos a la puerta del cine Capitol de Madrid: 400 semillas de la cinematográfica variedad CBD+ Caramelice, que ese es su nombre registrado, fueron a parar a los invitados, entre ellos, a un alto cargo de la sanidad madrileña y a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. ¿Se dan cuenta de la importancia de este hecho? La que es hoy presidenta y antes fue Gobernadora Civil, y por tanto encargada de las fuerzas represivas de la Comunidad de Madrid, recibió en sus manos una semilla de marihuana rica en CBD, momentos antes de asistir al pase de una película que, entre otras muchas cosas, festeja la milenaria planta por sus virtudes terapéuticas y lúdicas. También estaba, por cierto, entre el escogido público, Íñigo Méndez de Vigo, a la sazón Ministro de Educación, Cultura y Deportes, quien seguro habrá tomado buena nota del asunto. ¿Plantarán la semilla de marihuana tan altas autoridades? ¿Fumarán las flores que cosechen? ¿Afectará próximamente el colocón resultante en la política del PP?

Dani Rovira en el duro entrenamiento del protagonista de "100 Metros".
Dani Rovira en el duro entrenamiento del protagonista de "100 Metros".

Una amiga que había sido invitada al estreno, y que nada tiene que ver con el sector cannábico, me contó que cada vez que se hacía referencia o salían las plantas en escena, un nutrido grupo de asistentes aquejados de esclerosis múltiple aplaudía con entusiasmo al ver reconocida la terapéutica hierba que muchos toman. Le cuento la anécdota al Zurdo y le pregunto si no serían ellos, los veintiséis invitados de Positronics que vinieron desde Navarra, Guipúzcoa, Málaga y Valencia, los que jaleaban a sus plantas entre el público. Me dice sí, que ellos aplaudían, pero que no estaban solos, y que en la oscuridad de la sala sus aplausos se mezclaban con otros muchos.

Dani Rovira preparando el huerto en "100 Metros".
Dani Rovira preparando el huerto en "100 Metros".

 

Diluyendo prejuicios a lágrima viva

 

Cartel de la película "100 Metros"

Para los paladares exquisitos esta comedia dramática quizá resulte algo empalagosa, incluso emocionalmente manipuladora, pero esta es una película pensada para el gran público, no para espectadores intelectuales. Y esa es la gran noticia para la normalización del cannabis en nuestro país, que 40 espectaculares plantas de marihuana aparecen en una película mainstream –no en un producto para minorías–, y que son tratadas con respeto por su potencial terapéutico y también por sus virtudes recreativas. El espectador amante de esos inspiradores relatos de Hollywood donde la fatalidad se ve conjurada por la voluntad individual de superación, encontrará en 100 metros una historia fascinante en la que, al paso de las risas y las lágrimas, se diluirá cualquier prejuicio que se tenga hacia el cannabis.

Todo esfuerzo jurídico y militante en pro de la legalización quedaría en nada si no existieran películas como esta que despiertan la simpatía de las masas hacia nuestra benéfica planta.

 

Nº 237 ya en los quioscos

Último número de la revista Cáñamo Último número de la revista Cáñamo

Contenido relacionado

Pineapple Express

Brevísima historia de la marihuana en el cine de Hollywood

Rabino

Nueva ley en Israel permite que se consuma cannabis en la calle

Hobbit

¿La hierba de los Hobbits era marihuana? Indagamos en el legado de Tolkien

Hijos de la Tierra (Alex O'Mill y Patxi Uriz, España, 2015), Goya al mejor documental de este año

Guía para ver y leer una planta sagrada

Fumando y esnifando

Fumando y esnifando de manera razonable