Banda de rap IRA

El duelo de la disidencia

Guillermo Jiménez Carazo
Este artículo se publicó originalmente en el número 271 de la revista Cáñamo España

La banda de rap IRA presenta, en pleno estado de alarma, las cinco fases de El duelo, su último LP, donde visibilizan una vez más, y con la actitud punk que las caracteriza, la perspectiva de género que requiere la escena. 

La primera vez que vi a las IRA en vivo fue en el 2019. Estaban actuando sobre el bus de la Marcha Mundial de la Marihuana, la Gran Vía estaba hasta la (inexistente) bandera –algo a día de hoy inimaginable–, y ellas hacían vibrar a toda la manifestación sobre los ritmos hardcore que lanzaban Eskarnia, “artista transdisciplinar”, y MC. Entonces IRA aún no había lanzado su LP, El duelo (2020), pero sus dos anteriores trabajos –Rap Save the Queen (2018) y Arte y terrorismo (2016)– fueron más que suficientes para coronarse como una de las bandas de rap más críticas y disidentes del panorama. Un género musical en el cual, de fronteras para adentro, apenas se veía la actitud punk y la perspectiva feminista que caracterizan a estas cuatro madrileñas: Elvirus, Medea, Raissa y Sátira. Escasos son los arrabales castellanoparlantes a los que no han llegado los versos de su tema “Mantenlo patriarcal” o sus voces espetando que su música es “rap, no rap femenino”. Desgraciadamente, no es noticia, pero sí actualidad, que –según el estudio realizado en el 2019 por el colectivo Mujeres y Música– el 80,3% de los carteles de festivales en el territorio español son ocupados por músicos varones. IRA es una de esas bandas activistas que denuncian la brecha de la escena, luchan contra el fascismo y anuncian y animan a su público: “Entramos pa quedarnos, reapropiarnos sus espacios, / chavalas disidentes, ocupen los escenarios”, rima Sátira en el tema “No pasarán - Fase I: negación”.

En marzo del 2020, como interludio de la vírica pandemia, publicaron El duelo, un disco conceptual con “cinco fases y una herida”. En plena fase 1, valga la redundancia, de la desescalada y con toda su gira aplazada por razones obvias, quedo con las protagonistas de este reportaje en el extrarradio madrileño. Nos encontramos en uno de esos no lugares (ni rural ni urbano) que yacen yermos y que colindan los barrios de la periferia. Un espacio de tránsito similar al distópico tiempo que estamos habitando. 

Raissa, IRA
“Nadie os está imitando, os estamos atropellando”, Raissa.

Chándal y encaje 

Raissa, tú trabajaste como enfermera en un hospital, y tú, Sátira, como auxiliar en residencia. ¿cómo veis la situación actual de la sanidad pública? 
Ambas pensamos que la situación no es tan “actual” como nos hacen ver, es decir, llevamos muchos años viviendo el desamparo que sufre la sanidad pública por parte en nuestro caso del gobierno autonómico de Madrid: la falta de recursos, de personal y de infraestructura, horas de más para cubrir las necesidades de los servicios, planillas maratonianas por falta de suplentes; todo mientras la demanda asistencial aumentaba anualmente sin que se reforzarán los servicios médicos o asistenciales. Esto solo ha destapado una saturación de los servicios que viene de mucho tiempo y que se agravó con la privatización de estos, llegando al colapso en muy pocos días. En nuestra opinión, esperamos que haya servido para que, por un lado, la ciudadanía valore un sistema sanitario público y universal, y por otro, las instituciones competentes refuercen y blinden este sistema, no a través de servicios privados, sino haciéndose cargo las estructuras públicas, pues es la única forma de garantizar un servicio acorde a las necesidades del pueblo. 

¿Qué opináis sobre que esta pandemia tenga un origen especista?
Sobre la industria cárnica y la explotación animal habría mucho que decir, nos parece incluso más preocupante el trato que reciben los animales, el sufrimiento y las atrocidades que se hace con ellos para el consumo. Una vez más, el ser humano atenta contra la naturaleza y esto se vuelve en su contra. Pero de momento no parece que se cuestione demasiado este hecho, sino que se insiste en desprestigiar la alimentación y forma de vida vegana, pues no interesa económicamente eliminar la explotación animal, ni siquiera reducirla. 

Sobre vuestros orígenes, ¿todas sois oriundas de Madrid?, ¿dónde habéis crecido? 
Sí, cada una es y ha crecido en un barrio distinto de Madrid, pero todas hemos vivido desde pequeñas en entornos muy parecidos, barrios trabajadores y humildes. Hemos crecido en ambientes en los que el tejido vecinal prima por la solidaridad y por vivir unas condiciones más precarias que en los barrios de bien. Esto al final empuja a todo el barrio a volcarse con los demás y a poner soluciones colectivas a un problema común. 

¿Cómo os conocisteis? 
Nos conocimos hace ya muchos años porque militábamos en colectivos y asociaciones antifascistas desde bien jovencitas. Fuimos compañeras durante muchos años y ya antes de IRA habíamos vivido muchas experiencias muy bonitas juntas, también algunas muy duras, por la hostilidad que aún recibe el movimiento feminista y que a tantas compañeras les toca aguantar en asambleas, en sus casas y en sus vidas en general. 

Medea, IRA
“Venimos desde abajo pa’ quedarnos bien arriba”, Medea

¿Qué tipo de música y qué artistas escuchabais antes de formar IRA?
En todos los recuerdos buenos que tenemos hay temazos que nos han acompañado y que varían mucho de género, desde la copla al punk, pero siempre nos han inspirado muchísimo otras artistas, y el hecho de que hubiesen dado el paso ellas, aunque sea una tontería, te hace pensar que igual tú también puedes, y menos mal que ellas existían porque tener referentes en los que verte reflejada para nosotras es importantísimo y muy necesario. Por citar algún ejemplo, todo lo que venga de Rocío Jurado y de Oi! Friegas Tú (el grupo punk del que formaba parte Sátira) nos gusta. La verdad es que nos gusta mucho la música, y nunca nos han faltado temazos a los que agarrarnos y que quemar una y otra y otra vez en los viajes. Ahora consumimos la música como la mayoría de la gente, a través de internet, solo que es difícil estar al día con toda la que sale ahora mismo, y encima nos gusta tirar mucho de clásicos. 

Lanzasteis vuestro primer álbum en el 2016, ¿cuánto han cambiado vuestras vidas desde que formasteis IRA? 
Viéndolo ahora te cambia la vida una pasada. Hemos vivido cosas que ni nos imaginábamos cuando empezamos: ver cómo se involucran las chavalas en tu proyecto, el apoyo que te da el público, es algo muy fuerte. También nos ha llevado a muchísimos sitios, a vivir un montón de experiencias. Una locura si lo miramos ahora. 

¿Cómo fue el tour 2018-19?, ¿qué tal el público de más allá de los Pirineos?
Fue una gira muy especial y muy bonita. Al final acabamos un poco destruidas, pero mereció todo la pena y cada concierto fue único por algo. Tuvimos muy buena acogida de nuestras hermanas allá por donde fuimos y nos han cuidado un montón. Cuando pudimos ir a Berlín, París, Suiza, Italia, Londres... No dábamos crédito de lo que estaba pasando: cómo nos recibían en los bolos las chicas con sus colectivos feministas de allí, también compañeras del Estado español que están trabajando fuera. Ves que hay una red urbana y de género mucho más grande de la que normalmente vemos. 

Elvirus, IRA
“Como reinas de un panorama que nos quiere invisibles”, Elvirus.

‘El duelo’ 

El 20 de marzo lanzasteis El duelo, ¿cómo es sacar un disco en plena distopía? 
Fue bastante difícil de asimilarlo cuando estaba pasando. Bueno, y a día de hoy tampoco es que esté muy asimilado, porque planeas un lanzamiento, fechas, una gira, el show para los directos… Teníamos muchas ganas de poder interpretar las canciones, ver qué puntos fuertes tenían, hacerlas más nuestras, igual que las demás las hemos ido moldeando con el paso del tiempo y la experiencia. Así que estamos un poco en stand-by hasta próximo aviso, aunque será más tarde que pronto. 

El duelo es un disco conceptual, ¿podéis explicarnos sus cinco fases?
Cada una de las fases en el disco corresponde a una fase real del duelo, y en cada una de ellas se vuelcan las emociones y los pensamientos que nosotras tenemos cuando pasamos por ese momento. El hecho de cambiar de fase nos muestra que nuestras emociones son volátiles y no estancas, y dependiendo del momento que estás viviendo y tus circunstancias puedes estar en una fase o en otra, pero el duelo no termina nunca, siempre vuelve a empezar, y hemos querido expresarlo en el álbum como algo cíclico en el tiempo y no lineal. 

“Cada una de las fases en el disco corresponde a una fase real del duelo, y en cada una de ellas se vuelcan las emociones y pensamientos que tenemos cuando pasamos por ese momento. El duelo no termina nunca, siempre vuelve a empezar, y hemos querido expresarlo en el álbum como algo cíclico”

¿En qué se diferencia de vuestros anteriores trabajos? 
En especial este álbum se distingue de los otros por la producción. Nuestra compañera Eskarnia ha sido quien se ha encargado de esta parte, de la grabación y de la mezcla de los temas. Y para nosotras ha sido un salto de calidad impresionante respecto a la producción de los trabajos anteriores. 

¿Hacia dónde navega el sonido de IRA? 
Siempre vamos haciendo lo que nos hace sentir a gusto. Antes estábamos más cómodas sobre otro estilo de bases, pero cambia todo, tu forma de componer también, y te encuentras mejor sobre un beat más o menos “de tu rollo”, pero que te haga estar a gusto. Pues hacia allí. 

¿Por qué apostar por sacar discos físicos en un momento en el que muchos artistas publican sus nuevos temas con un vídeo cada uno o dos meses? 
A nosotras siempre nos ha hecho mucha ilusión tener nuestros trabajos en formato físico, pero entendemos que la música a día de hoy se consume a una velocidad increíble en las plataformas digitales y que el formato vídeo es la manera más eficaz de que la gente te escuche, paradójicamente. Vemos esta parte audiovisual muy necesaria también, pero no imprescindible, no existen videoclips sin música. 

Sobre el videoclip de vuestro tema “La inkisidora”, ¿qué significado tiene para vosotras conjuntar el castizo mantón de manila con chándal? 
Queríamos una estética muy marcada y nos gustan mucho los simbolismos como expresión artística. Nos gusta adornarnos el chándal con todo lo que se pueda, y el mantón es algo que debería ponerse de moda cuanto antes. 

Sátira, IRA
“A mis guerreras las prefieren calladitas”, Sátira.

Chavalas disidentes ocupen los escenarios 

En mayo habéis publicado “A bocajarro” con La Furia, una colaboración muy esperada por el público de ambas, ¿cómo os sentisteis realizando este tema? 
Para nosotras Furia es lo más grande y el juego ya se lo pasó hace mucho; antes de conocerla ya sabíamos lo increíble que era solo por escucharla, y volviendo a lo importante que es tener en quién mirarse, nosotras la oíamos porque nos veíamos en ella. Por eso “A bocajarro” es un tema superespecial y la colaboración más bonita que hemos hecho, porque es todo verdad y ya está. Como ella. 

¿Es ahora menos difícil entrar en los carteles de festivales?, ¿pensáis que algo está cambiando en la escena? 
En realidad, lo característico de los festivales sigue siendo la gran brecha de género que se ve en todos sus carteles, lo que pasa es que algunos encima presumen de que llevan a alguna artista, a una entre cientos, y lanzan grandes discursos de lo inclusivos que son. Pero solo son unos charlatanes, ya que los organizadores de eventos son quienes tienen en su mano el hacer carteles realmente diferentes, para que haya, no más, no una cuota, sino el mismo número de mujeres en los escenarios. 

¿Se os verá en la próxima Marcha Mundial de la Marihuana? 
No sabemos cómo acabará todo esto ni cuándo, pero nos dejaremos caer seguro por allí. Cuando se pueda, claro. 

Ahora que no hay conciertos, ¿qué alternativas tenéis para sobrevivir? 
Ahora mismo solo podemos seguir autogestionando el proyecto a través del merchan y las reproducciones en las plataformas digitales. Por ejemplo, hemos colgado el disco en Bandcamp para que la gente pueda tenerlo en versión digital... Aun así, al ser un grupo autogestionado, te da para mantener el proyecto y poco más. 

IRA
“IRA resiste por amor a las chavalas, la tumba del fascismo y de aquellos que nos maltratan. No pasarás, primo, no pasarás”, verso de cierre de Fase 1: No pasarán.

¿Cómo está repercutiendo en vuestros barrios la crisis del coronavirus?
Pues, como decíamos al principio, la cosa está muy cruda y muy jodida, pero gracias al apoyo vecinal mutuo, y a las diferentes asociaciones y voluntarias que desarrollan trabajos sociales en el barrio, se están llevando a cabo muchas acciones para paliar necesidades básicas. El efecto económico está afectando en mucha mayor medida a los barrios trabajadores, y el impacto que va a tener también es de clase. 

¿Qué habéis hecho durante el confinamiento? 
Pasar por todas las fases del duelo veinticinco veces… 

Creativamente, ¿cómo ha ido el encierro? 
A ratos, porque en esta situación tampoco nos hemos visto antes y estamos un poco colapsaditas. 

¿Habéis echado mano de algún método de evasión? 
Escribir y escuchar música, principalmente, hacer ejercicio... Distraernos un poco, como toda la gente. 

¿Qué música habéis oído?, ¿hay algo nuevo que os haya interesado? 
Somos muy nostálgicas, probablemente, La Oreja de Van Gogh [risas]. Recomendamos el tema “Fotos tuyas” de Ly Raine, que ha salido durante la cuarentena.

¿Recomendáis algún libro? 
Cualquier libro de poesía de Gloria Fuertes.