En México, la noticia llegó acompañada por días de incertidumbre y una nueva ola de violencia en el occidente del país. Los relatos periodísticos coinciden en un patrón ya conocido tras golpes a la cúpula, el negocio rara vez se detiene y la estructura se reordena. A veces, el reacomodo se mide menos en balas que en rutas, contactos y cargamentos.
En España, mandos policiales y de Guardia Civil citados por El Español interpretan que, tras la desaparición del líder, el cartel necesita liquidez para sostener la logística. Esa urgencia puede traducirse en más oferta, más intermediarios y presión adicional sobre los puertos.
En noviembre de 2025, la Policía Nacional informó la desarticulación de la primera “oficina” del CJNG detectada en España. La operación, con cooperación internacional, dejó 20 detenidos y decomisos de cocaína y anfetamina, además de dinero, vehículos y material ligado al blanqueo. El expediente mostró un perfil empresarial, con ocultamiento en maquinaria pesada y una logística que busca diluir responsabilidades en capas sucesivas.
En tanto, la Agencia de Drogas de la Unión Europea (EUDA) registró 2023 como año récord de incautaciones de cocaína en la UE, con 419 toneladas, y sitúa a España entre los principales puntos de entrada. Europol, por su parte, ha descrito una diversificación del tráfico marítimo, con transbordos en alta mar, embarcaciones más pequeñas y técnicas de ocultación cada vez más sofisticadas.
Ese cruce de variables obliga a mirar más allá de lo mediático que puede tornarse la muerte de un capo ya que, si el CJNG intenta capitalizar su reacomodo, el efecto práctico se mediría en más intentos de envío, nuevas tapaderas comerciales y mayor presión sobre puertos, nuevas rutas de abastecimiento.