Hace años que América del Norte atraviesa una epidemia por la muerte de sobredosis por el consumo de opioides. En EEUU, por ejemplo, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), entre el otoño de 2022 y el verano de 2023, se registraron más de 115 mil decesos. Si bien se calcula que en el último año las estadísticas mortales han descendido un 22%, el uso de diferentes sustancias derivados del opio, como el fentanilo, continúa siendo un problema sanitario para el país. Esta realidad también se vive en Canadá, donde las sobredosis del fentanilo causan más de 49 mil muertes anualmente. Uno de los grandes motivos de esta crisis sanitaria comenzó en la década de los ’90, cuando los médicos fueron motivados por los laboratorios para que prescriban estos medicamentos utilizados para el tratamiento del dolor crónico. Pero ahora, se ha revelado que el cannabis no solo colabora para aliviar la mencionada condición de salud, sino que también ayuda a dejar los opioides.
Un reciente estudio científico publicado en la revista académica Drug and Alcohol Review descubrió que entre los consumidores de drogas que experimentan dolor crónico, el consumo diario de cannabis estaba relacionado con una mayor probabilidad de dejar el consumo de opioides, especialmente entre los hombres. “Los participantes que informaron consumir cannabis a diario mostraron tasas más altas de abandono en comparación con los usuarios menos frecuentes o los no usuarios”, sostiene la investigación realizada por las universidades de Columbia Británica y de Simon Fraser.
Entre junio de 2014 y mayo de 2022, el equipo examinó datos de 1242 personas que consumían drogas y al mismo tiempo padecían dolor crónico. De ellas, 764 experimentaron un “evento de abandono”. El consumo diario de cannabis “se asoció positivamente con el abandono del consumo de opioides”, sostienen los autores del estudio.