Edificio de bomberos histórico se convierte en dispensario de cannabis

Edificio de bomberos histórico se convierte en dispensario de cannabis

Redacción

Un edificio histórico de los bomberos de Pensilvania (EE.UU) se trasforma en un dispensario de marihuana medicinal. On fire.

El dispensario va a estar en un edificio considerado histórico que, como decimos, fue la estación de bomberos Camp Curtin Fire Station y que lleva bastantes años inhabilitada desde que se declaró obsoleta en 1981. Podría haber sido el edificio de los Cazafantasmas pero, en lugar de adquirirla unos chiflados, ha sido la empresa Harvest Health and Recreation de Tempe (Arizona) los que se han hecho con los derechos de explotación del lugar para vender marihuana medicinal.

No son los únicos que han ocupado esta estación de bomberos. Antes que ellos hubo un restaurante, Camp Curtin Bar-B-Que Station, que operó cerca de 30 años. Los nuevos compradores han dedicado una cantidad considerable de dinero a la restauración del edificio y a conservar en su sitio los elementos históricos de la estación de bomberos, tal y como aseguran algunos medios. De entre estos elementos destacan la fachada y la torre con su correspondiente campana (qué sería de Filadelfia sin campanas). Pese a que el edificio se considera histórico no está protegido y la compañía Harvest no estaba en la obligación de hacer estas obras de mantenimiento.

Aunque pueda parecer una compra muy golosa para el turismo y los lugareños, resulta que la estación de bomberos está situada en una zona económicamente deprimida de Filadelfia, por lo que nadie se quería hacer cargo de este edificio. De esta manera se consiguen gangas: apostando por lugares por los que nadie daría un duro.

Harvest logró hacerse con 7 licencias del estado de Pensilvania para operar con hasta 21 dispensarios, lo cual es un logro bastante considerable que algunos consideran hasta sospechoso ya que ninguna empresa puede tener más de 5 licencias ni operar más de 15 locales. Ante las pesquisas de la administración se ha sabido que Harvest consiguió las licencias utilizando siete empresas diferentes con propietarios distintos para conseguirlas. Un poco trampita, como veis.

Aunque esta pesquisa no se ha hecho pública algunos medios aseguran que el departamento de salud de Pensilvania está investigando qué es lo que ha sucedido con Harvest y si es legal lo que está ocurriendo.

Fuente: High Times