Fallece Antonio Escohotado, el filósofo que plantó cara a la moral antidrogas
Foto de Alberto Flores.

Fallece Antonio Escohotado, el filósofo que plantó cara a la moral antidrogas

Escohotado ha muerto a los 80 años de edad en Ibiza a donde se había retirado a pasar sus últimos días de vida.

El filósofo Antonio Escohotado Espinosa (Madrid 1941) ha muerto este fin de semana a los 80 años de edad en Ibiza, donde se trasladó hace poco más de un año para pasar sus últimos días. Escohotado dedicó la mayor parte de su vida a la enseñanza y al estudio. Fruto de su trabajo publicó más de una veintena de libros entre los que destaca Historia General de las Drogas por su popularidad y su enorme aportación al estudio de la relación entre el ser humano y las sustancias psicoactivas a lo largo de la historia.

Escohotado vivió su infancia y primera adolescencia en Río de Janeiro, Brasil, donde su padre, un escritor y periodista de la Falange, trabajó durante diez años como agregado de prensa. No volvió a España hasta 1955, cuando contaba con 14 años de edad, encontrando en España una sociedad basada en el nacionalcatolicismo. Cursó estudios universitarios en derecho siguiendo los deseos de su padre, y más tarde estudió filosofía por interés propio. 

Tras preparar oposiciones, entró a trabajar en el Instituto de Crédito Oficial (ICO), y empezó a publicar artículos. Su primer artículo sobre drogas fue “Los alucinógenos y el mundo habitual”, publicado en la Revista de Occidente en 1967. Escohotado siguió investigando historia y práctica de las drogas, y tras la muerte de su padre pidió una excedencia y se instaló en Ibiza para vivir con pocos ingresos y siguiendo los ideales hippies de vida comunal, persiguiendo la libertad sexual, la música, el hachís y el LSD. Lo que inicialmente iba a ser una pausa laboral de dos años acabó convirtiéndose en más de una década viviendo en Ibiza, donde fundó Amnesia, una caseta reformada para acoger fiestas y conciertos que tiempo después acabaría siendo una de las macrodiscotecas más famosas de la isla.

Fue en Ibiza donde Escohotado fue detenido y acusado de narcotráfico en una operación de compra-venta de cocaína prepara por la policía para acusarlo. Aunque hoy en día un caso así sería archivado, entonces le supuso una condena a dos años de cárcel. En prisión aprovechó para ordenar su investigación sobre las drogas y redactó la mayor parte de la Historia General de las Drogas, que publicó en 1989 logrando un amplio reconocimiento. Debido a la popularidad del ese libro y de otros que editaría a continuación sobre la cuestión de las drogas, Escohotado fue durante los años siguientes la cara más visible y más convencida de la despenalización de las drogas, participando en varios debates televisivos para defender el fin de la prohibición, en los que a menudo explicaba su uso personal de todo tipo de sustancias sin tapujos.

Toda su obra se extiende más allá de las drogas y sus publicaciones incluyen ensayos sobre sociología, economía y filosofía, a menudo combinados en escritos híbridos. Su última obra de mayor extensión fue Los enemigos del comercio, una crítica del comunismo a través de su historia, y sus últimos libros publicados Mi Ibiza privada (2019) y Hitos del sentido (2020). Escohotado también fue colaborador de Cáñamo en numerosas ocasiones, en donde, entre otras cuestiones, relató buena parte de su época en Ibiza y su posterior temporada en la cárcel.

Sus textos, conferencias y talleres sobre drogas y su promoción del discurso antiprohibicionista en defensa de un consumo libre y responsable de cualquier sustancia psicoactiva ha influido el trabajo de varias generaciones de profesionales de distintos campos de conocimiento. Desde Cáñamo queremos agradecer todas estas aportaciones a Antonio Escohotado, quien durante largo tiempo se consideró, antes que nada, un psiconauta.

Relacionados

Sentido adiós a un maestro y amigo

Escohotado siempre vivió fiel a su máxima de que “todo hombre tiene derecho a la búsqueda de su propia felicidad” y su admirable coherencia farmacológica ha venido a demostrarnos que lo que muchos califican de dependencia en su caso no ha sido otra...