Después de la victoria de Friedrich Merz en las últimas elecciones alemanas, el referente de la Unión Democrática Cristiana está muy cerca de conformar la alianza de gobierno del país junto a los socialdemócratas. En estas negociaciones la derogación de la legalización del cannabis está siendo cada vez más reclamada por los socios más conservadores del próximo Canciller: la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU). Así lo confirmó recientemente uno de sus máximos líderes, Joachim Herrmann, quien aseguró que se debe “revertir el error del semáforo y prohibir nuevamente el cannabis”, en referencia a la anterior coalición de la administración germana. Incluso, existiría consenso entre los diferentes partidos para avanzar en la eliminación de la normativa.
En diálogo con el medio Augsburger Allgemein, Herrman dijo que entre los ministros del Interior de los estados federados existe un acuerdo interpartidista para derogar la legalización integral del cannabis que, días atrás, cumplió su primer aniversario de su promulgación. “Los capos de la droga utilizan ahora medios aún más duros para llevar a cabo sus negocios”, dijo el ministro de Interior de Baviera. A estos pedidos de volver a la prohibición también se sumó la ministra de Sanidad bávara, Judith Gerlach, quien dijo que el cambio de gobierno ofrece "la oportunidad de acabar con la trivialización de esta peligrosa droga".
Independientemente de la situación jurídica federal, Baviera se ha mantenido en su línea restrictiva. “Aún no se ha concedido ningún permiso”, afirmó Gerlach. Baviera es el único estado federado en el que no existe un solo cultivo legal gestionado por asociaciones civiles.
Los conservadores de la CSU no fueron los únicos que reclamaron la derogación de la legalización del cannabis. También lo hizo el Sindicato de Policía (GdP), quien emitió un comunicado en el que asegura que la regulación “todavía no ha supuesto ningún alivio para el trabajo policial”.