Según datos de la Agencia Nacional de Reglamentación de las Actividades Relativas al Cannabis (ANRAC) facilitados a Hespress, los 161 productos se repartían entre 71 complementos alimentarios con CBD, 73 cosméticos y 17 productos alimentarios. La expansión también alcanza la distribución, con más de 600 puntos de venta autorizados.
El crecimiento amplía considerablemente el escenario que comentamos en Cáñamo en abril de 2024, cuando comenzaron a venderse legalmente los primeros derivados de cannabis en Marruecos. Desde entonces también aumentó la producción regulada, que alcanzó 4.082 toneladas en 2024, catorce veces más que el año anterior.
El salto comercial, sin embargo, todavía no tiene un equivalente en las farmacias. El registro público de la Agencia Marroquí del Medicamento y de los Productos de Salud (AMMPS) incluye dos presentaciones de CANNABIDIOL PHARMA5 100 mg/ml, ambas con precios establecidos pero calificadas como “Non Commercialisé”.
En Cáñamo habíamos informado en enero de 2025 de la presentación del primer aceite medicinal de cannabis elaborado por Pharma 5. Es decir, el medicamento ha recorrido buena parte del trayecto administrativo, pero todavía no está disponible para los pacientes en el mercado marroquí.
La situación contrasta con la creciente proyección internacional del cannabis medicinal producido en Marruecos. Después de que un preparado marroquí comenzara a dispensarse legalmente en Sudáfrica en 2025, a finales de agosto de 2026 también se anunció la llegada de cannabis medicinal de la variedad Beldia a farmacias autorizadas de Suiza. Ese movimiento confirma que la cadena regulada ya es capaz de colocar productos medicinales en mercados extranjeros, aunque el acceso interno sigue pendiente.
El Gobierno marroquí intenta acelerar esa última etapa. En marzo, ANRAC y la AMMPS firmaron un protocolo destinado a ordenar y simplificar los procedimientos de registro de productos médicos y farmacéuticos derivados del cannabis.
Cinco años después de la aprobación de la Ley 13-21, Marruecos ya puede mostrar cultivos licenciados, transformación industrial, exportaciones y un mercado interno creciente de derivados. El próximo indicador será cuándo esta regulación conseguirá traducirse también en acceso efectivo a medicamentos cannábicos para los pacientes del propio paí