Pasar al contenido principal

Perú regula el cannabis medicinal, pero el acceso real sigue paralizado

Perú regula el cannabis medicinal, pero el acceso real sigue paralizado

Preparado farmacéutico (Fórmula Magistral) de cannabis para uso medicinal.

Ocho años después de legalizar el cannabis medicinal, Perú cuenta con registros de pacientes, productos autorizados, farmacias habilitadas y una vía para el cultivo asociativo. Sin embargo, un análisis publicado por DIGEMID muestra que buena parte de esa estructura regulatoria todavía no se traduce en productos efectivamente disponibles dentro del mercado formal.

Un análisis publicado por la revista científica de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID) muestra que el mercado regulado de cannabis medicinal en Perú todavía funciona por debajo de lo que permiten sus propias autorizaciones. Entre 2019 y 2025 se otorgaron 79 licencias vinculadas a importación, comercialización o producción y 37 productos obtuvieron registro sanitario, pero solo 12 registraron alguna importación efectiva durante ese periodo.

Perú legalizó el cannabis medicinal en 2017 y luego amplió el marco para permitir el cultivo colectivo con fines terapéuticos. Esa reforma abrió la puerta a asociaciones de pacientes, aunque no al cultivo individual. El reglamento vigente, aprobado en 2023, mantiene esa vía asociativa y ordena también la importación, la comercialización, la investigación y la producción de derivados.

Para acceder al circuito farmacéutico, las personas deben inscribirse gratuitamente en el Registro Nacional de Pacientes Usuarios del Cannabis y sus Derivados para Uso Medicinal y Terapéutico (RENPUC), contar con una prescripción y acudir a un establecimiento autorizado. DIGEMID mantiene además un listado de farmacias y otros establecimientos con licencia para importar o comercializar estos productos, actualizado al 16 de junio de 2026.

La existencia de licencias, sin embargo, no asegura que los productos lleguen al mercado. De los 37 registros sanitarios identificados por los investigadores, 23 seguían vigentes al cierre de 2025, mientras el 67,6 % de los productos autorizados no había registrado ingreso al país. Es una dificultad que acompaña al modelo desde sus primeros años, cuando la escasa disponibilidad ya había provocado problemas de abastecimiento. Los autores describen ahora una expansión inicial del mercado formal seguida por una contracción operativa y una brecha entre autorización regulatoria y disponibilidad efectiva.

El cultivo asociativo tampoco parece haberse expandido al mismo ritmo que el marco legal. El estudio registra una sola licencia de producción artesanal con cultivo asociativo durante todo el periodo analizado, otorgada en 2025. La figura había sido incorporada a la legislación en 2021 y posteriormente desarrollada en el reglamento que definió las distintas vías de acceso y producción.

Si bien los datos no permiten calcular cuántas personas necesitan cannabis medicinal, cuántas logran obtener sus tratamientos ni qué proporción recurre a circuitos informales, sí muestran que Perú dispone hoy de un sistema legal más amplio que el existente al inicio de la regulación, pero el acceso de los pacientes al cannabis medicinal sigue siendo deficiente. 

Suscríbete a Cáñamo