Alerta sobre Éxtasis, Cannabis, DMT y 1p-LSD

Este artículo se publicó originalmente en el número 14 de la revista Cáñamo Colombia

Como regalo de Nochebuena, unos días antes de terminar el año, el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) del Observatorio de Drogas de Colombia (ODC), publicó 4 alertas tempranas sobre sustancias psicoactivas. 

Como regalo de Nochebuena, unos días antes de terminar el año, el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) del Observatorio de Drogas de Colombia (ODC), publicó 4 alertas tempranas sobre sustancias psicoactivas.

La dos primeras alertas, más que tempranas eran informativas, pues desde hace varios años ya se sabía que las pastillas de éxtasis que estaban circulando en las calles superaban el promedio tradicional de 180 mg de MDMA y podían llegar hasta 230 mg. Y lo mismo ocurrió con la información relacionada con la alta concentración de THC en el cannabis tipo “Crippy” que circula en las calles, que puede llegar hasta el 18%, superando de lejos el 4 o 5% que tiene de media el cannabis que se venía fumando anteriormente en Colombia. El Ministerio de Justicia hizo énfasis en los riesgos para la salud mental y la vida en general que pueden generar estas altas concentraciones de componente activo en cada una de las sustancias de referencia. 

Lo que sí sorprendió a las autoridades, consumidores, sistema de salud y medios de comunicación fue la presencia en Colombia de 1P-LSD un análogo del LSD y sobre todo de DMT en pasta o líquido, pues la presentación que más se conoce es en cristales o “changa”. Esta alerta sirvió para hacer un llamado sobre las implicaciones en la salud del uso de un derivado de las plantas con las que se prepara el yagé y el uso de estas sustancias por fuera de los contextos rituales y ancestrales donde la guía y orientación por parte de los “chamanes” es fundamental para no llevar una mala experiencia que ponga en riesgo la salud o la vida de las personas. 

Por último, el Ministerio de Justicia “invita a promover acciones para la reducción de riesgos y daños asociados al consumo de las mencionadas sustancias. Está claro que se requiere reforzar la prevención y la atención en los servicios de salud, especialmente en ciudades o municipios que alberguen eventos o festivales durante las fiestas de fin y principio de año. Allí se deben prever estrategias de servicios de salud para mejorar la atención de urgencias asociadas con el consumo de cualquier sustancia psicoactiva”. El Ministerio deja así una intención clara de diálogo e interacción directa con consumidores, sistema de salud, fuerza pública y productores de eventos.       
 

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