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Estudio descarta retrasos por exposición prenatal al cannabis

Un análisis de la University of North Carolina at Chapel Hill, publicado en Academic Pediatrics, no encontró peores indicadores tempranos de desarrollo en la primera infancia entre niños con exposición prenatal al cannabis y niños sin evidencia de exposición a sustancias.

El equipo trabajó con un indicador biológico poco frecuente en la discusión pública. Utilizó el cribado de drogas en meconio, la primera deposición del recién nacido y vinculó esos resultados con registros de Medicaid en Carolina del Norte. En el período abril de 2014 a abril de 2022, comparó bebés con meconio positivo solo para cannabis con un grupo de referencia sin exposición, con meconio negativo y pruebas de orina ausentes o negativas.

El trabajo midió asistencia a controles de “niño sano”, visitas a emergencias en los dos primeros años y diagnósticos de retraso del desarrollo en ese mismo lapso. También incorporó un análisis a tres años y no observó diferencias en los controles ni en el uso de urgencias entre expuestos y no expuestos. Además, reportó una menor probabilidad de diagnósticos de retraso durante los primeros dos años entre expuestos, aunque esa diferencia se diluyó cuando el seguimiento se extendió a tres años.

En paralelo, una cohorte publicada en JAMA Network Open en 2024 tampoco halló asociación entre uso materno temprano de cannabis y retrasos del desarrollo hasta los 5,5 años. Si bien hay estudios, la prudencia es lo que manda y agencias sanitarias mantienen la recomendación de evitar cannabis durante el embarazo, sobre todo por la incertidumbre en torno a dosis, potencia y vías de administración, además de desenlaces perinatales que siguen en discusión.

A lo anterior también se debe considerar que detectar exposición no equivale a medir cantidad, frecuencia ni forma de uso. Además, los diagnósticos en registros sanitarios dependen de acceso, continuidad de controles y criterios clínicos. En una lectura prudente, el estudio no permite concluir que el consumo sea inocuo durante la gestación, aunque sí sugiere que las alarmas automáticas no siempre se sostienen con estos datos.

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