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La venta legal de cannabis no está abriendo la puerta a menores de edad

La venta de cannabis a menores sigue siendo uno de los argumentos más repetidos contra la regulación del cannabis. Pero los datos que llegan desde Estados Unidos indican que, en el mercado legal, los controles parecen funcionar mejor de lo que suele decirse.

En Washington, los reportes de la Liquor and Cannabis Board muestran niveles altos de cumplimiento en los controles de acceso juvenil. En Colorado, el Department of Revenue informó una tasa de aprobación del 99 por ciento en 466 controles de venta a menores realizados en 2024. Leído en conjunto, ese panorama refuerza la idea de que el comercio legal tiene incentivos claros para pedir identificación y evitar sanciones que pueden comprometer su licencia.

La literatura académica acompaña ese contexto. Un trabajo de NORC en California encontró que compradores menores de edad fueron rechazados en el 100 por ciento de 50 locales recreativos seleccionados al azar. Otro estudio, realizado en Colorado y Washington con 175 tiendas, registró una tasa general de rechazo del 92,6%, por lo que a la conclusión que se puede llegar es que cuando el Estado regula, fiscaliza y sanciona, el punto de venta legal tiende a funcionar más como barrera que como puerta de entrada.

Sería un error, de todos modos, creer que la restricción a la venta a menores en locales autorizados es 100% efectiva. Una auditoría oficial de Colorado publicada en 2023 detectó fallas en la fiscalización de comercios , infracciones no siempre cursadas y casos sin acciones disciplinarias posteriores. Dicho de otro modo, el alto cumplimiento observado en el mostrador no significa que la supervisión estatal funcione sin agujeros.

Tampoco conviene reducir todo a esta puerta de acceso cuando se trata de un menor intentando conseguir marihuana. La compra por terceros, el mercado ilícito y ciertas estrategias de marketing siguen siendo zonas de grises.

El dato más importante es que el mercado legal ofrece un terreno más controlable que la clandestinidad. Los últimos resultados de Monitoring the Future, difundidos por NIH a fines de 2025, mostraron que el uso de la mayoría de las sustancias entre adolescentes sigue cerca de los mínimos registrados recientemente. En ese marco, una revisión difundida por NORML volvió a reunir esta evidencia para sostener que los dispensarios licenciados no operan, según los controles disponibles, como un canal directo de venta a menores.

La discusión de fondo ya no debería ser si el comercio legal pide documento porque parece que, en general, sí está poniendo fuertes trabas a la venta a menores en sus locales autorizados, pero si bien es un buen punto de partida, el problema de fondo es qué tipo de regulación puede sostener controles consistentes, auditables y capaces de corregir sus propias fallas.

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