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Pelar o germinar cambia el perfil nutricional del cáñamo

Un estudio publicado en Frontiers in Nutrition comparó semillas de cáñamo enteras, peladas y germinadas y encontró diferencias en proteína, grasa, fibra, digestibilidad y actividad antioxidante. Los resultados proceden de ensayos de laboratorio con una sola variedad y no demuestran efectos sobre la salud ni permiten elegir una preparación universalmente superior.

El trabajo utilizó semillas de la variedad Jubileu, cultivadas en el noroeste de Rumanía. Los investigadores compararon semillas enteras con otras a las que se retiró la cáscara y con un tercer grupo germinado durante cinco días en condiciones controladas.

El pelado concentró algunos de los principales nutrientes. En materia seca, las semillas peladas alcanzaron un 33,78 % de proteína y un 48,13 % de grasa, frente al 25,14 % y 31,46 %, respectivamente, de las enteras. También presentaron la mayor digestibilidad proteica del 86,73 %, frente al 78,34 % de las semillas sin procesar.

La explicación está, en parte, en la eliminación de la cubierta. Al retirarla disminuye una porción importante de fibra y de compuestos antinutricionales, como el ácido fítico y los taninos condensados. Esa misma pérdida, sin embargo, implica renunciar a componentes que también forman parte del valor nutricional de la semilla.

La germinación produjo un patrón diferente. Las semillas germinadas registraron más fibra que las enteras y las peladas, además de una mayor proporción de ácidos grasos omega-3 y la mayor actividad antioxidante en los ensayos químicos utilizados por los investigadores. Al mismo tiempo, tuvieron menos grasa total que las peladas.

El análisis de aminoácidos tampoco encontró una ventaja absoluta ya que las tres preparaciones conservaron un perfil proteico de interés, aunque la lisina continuó siendo el aminoácido limitante. Además, buena parte de las cifras del estudio se expresa sobre materia seca, por lo que no equivale directamente a una porción comercial de 100 gramos.

Evaluación del perfil nutricional y funcional de semillas de cáñamo ( Cannabis sativa L.) enteras, descascarilladas y germinadas.

Las diferencias ayudan a entender por qué el cáñamo se estudia como ingrediente para distintos alimentos. El uso de harina de cáñamo para mejorar el perfil nutricional del pan muestra otra aplicación alimentaria de la composición de la semilla. También existen aspectos que requieren atención, como los posibles alérgenos identificados en semillas de cáñamo por otros equipos.

El estudio no probó efectos sobre la salud en personas. La digestibilidad fue medida in vitro y la actividad antioxidante mediante ensayos de laboratorio; tampoco se evaluaron resultados clínicos después del consumo. Además, se trabajó con una sola variedad, por lo que las cifras no pueden trasladarse automáticamente a todas las semillas comerciales.

La comparación no deja una preparación superior en todos los indicadores. La semilla pelada concentra más proteína y grasa y se digiere mejor en las pruebas de laboratorio, mientras que la germinada aporta más fibra, omega-3 y actividad antioxidante. La elección depende, por tanto, de qué se busque en cada preparación.

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