El activista cannábico Albert Tió y otras dos personas del club AIRAM entrarán en prisión la próxima semana. Han sido condenados a cinco años de cárcel en un proceso que criminaliza las asociaciones y el activismo cannábico.

Albert Tió y otros dos directivos del club AIRAM entrarán en prisión la próxima semana

Redacción

Han sido condenados a cinco años de cárcel en un proceso que criminaliza las asociaciones y el activismo cannábico.

Tres personas que formaron la Junta Directiva del club cannábico AIRAM entrarán en prisión el próximo 18 de noviembre, entre ellos Albert Tió, presidente de la Federación Catalana de Clubs FedCat. Las tres personas fueron condenadas por el Tribunal Supremo, y han agotado las posibilidades de recurso en España después de que el Tribunal Constitucional no aceptara su recurso. Aunque están recogiendo fondos para presentar un recurso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos y solicitaron una petición de indulto al Gobierno Español, ninguna de estos recursos serán resueltos antes de su entrada en la cárcel.

El pasado martes 10 de noviembre dos de los condenados, junto con representantes de ambas federaciones de asociaciones catalanas (FedCac y CatFac), y de la Confederación de asociaciones españolas (ConFac), comparecieron en una rueda de prensa frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para denunciar la situación de criminalización del movimiento por los derechos consumidores de cannabis, de los usuarios y de las asociaciones de cannabis. “Hoy queremos informar de nuestra inminente entrada en prisión y simbolizar una protesta de todo el movimiento cannábico por considerarla injusta y contradictoria, teniendo en cuenta criterios de salud y derechos humanos”, dijo Albert Tió.


“Con una asociación registrada, un club social con la respectiva licencia, pagando impuestos, y nóminas a las personas trabajadoras, el delito por el que nos hacen entrar en prisión sería perfectamente legal bajo la ley que aprobó el Parlament de Catalunya con el apoyo mayoritario de los grupos parlamentarios.”, explicó Tió en referencia a la Ley Catalana de Asociaciones de Consumidores de Cannabis, que fue aprobada y más tarde tumbada por el Tribunal Constitucional por falta de competencias.

Durante la comparecencia pública el presidente de la FedCac reconoció que desde el club siempre han hecho autocrítica de sus errores, por haber “crecido mucho” y haberse “expuesto demasiado”, pero defendió que en cualquier caso se trata de “errores administrativos, debidos a la ausencia de regulación, más que delitos que puedan acabar con nosotros en prisión, como ha sucedido.”

“En definitiva estamos a favor de un consumo responsable y de conseguir los cambios legislativos necesarios para que las personas usuarias recuperen sus derechos y la sociedad se beneficie del nacimiento de un nuevo sector en forma de recaudación de impuestos, creación de puestos de trabajo y generación de actividad económica directa e indirecta, tal y como demuestran estudios económicos y la experiencia en los países en la que se está regulando tanto el uso medicinal como el recreativo”, concluyó Tió.