El cannabis es la (mala) excusa para no intervenir en la crisis energética de la Cañada Real

El cannabis es la (mala) excusa para no intervenir en la crisis energética de la Cañada Real

Miles de vecinos sufren un invierno sin luz en plena ola de frío mientras la administración elude su responsabilidad, y podría ser una estrategia para echarlos.

La Cañada Real, el mayor asentamiento irregular de España en el que residen 8000 personas, lleva más de tres meses con cortes de luz que afectan a más de la mitad de los vecinos (entre ellas unos 1800 niños). La empresa eléctrica Naturgy y la administración pública responsable de la zona (principalmente la Comunidad de Madrid, aunque también los Ayuntamiento de Madrid, Rivas-Vaciamadrid y Coslada) eluden la responsabilidad frente al corte de luz que está poniendo en riesgo vidas y obligando a miles de personas a vivir en malas condiciones.

Cañada real

El corte de luz se produjo primero en octubre en el el Sector VI, el más grande de todos y el que es conocido por albergar una importante actividad de venta de drogas. La excusa que Naturgy ha puesto desde un principio para justificar los cortes de luz son los cultivos de cannabis con conexión ilegal a la red eléctrica, que supuestamente sobrecargan la red. No obstante, los cultivos han existido siempre, no son una novedad de este otoño. A finales de octubre los cortes se extendieron al Sector V, donde no hay constancia de que haya una actividad de cultivos como la del Sector VI.

Los vecinos han expresado en repetidas ocasiones que aunque existen cultivos ilegales, estos no son una responsabilidad de todos los vecinos, y que la administración tiene que encargarse de desmantelar los cultivos y restablecer la luz en el barrio, porque la mayoría de ellos están pagando justos por pecadores. No obstante la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, lleva meses desoyendo las protestas y recientemente dijo que los vecinos que se han quedado sin luz “son unos delincuentes”. 

Tras más de tres meses sin luz los vecinos están desesperados y están pasando la ola de frío y la mayor helada en décadas sin calefacción eléctrica. En diciembre una niña ingresó en el hospital tras inhalar monóxido de carbono por una estufa, y esta semana la familia de un hombre de 74 años supuestamente fallecido por el frío ha denunciado a la empresa Naturgy y a la Comunidad de Madrid por omisión de socorro. En diciembre y enero la ONU ha reclamado al Gobierno de España que acabe con los cortes de luz de manera inmediata, y que se deje de considerar a los vecinos como delincuentes y que no se les relacione sistemáticamente con las plantaciones de marihuana. También Unicef y otras ongs han denunciado la vulneración de derechos de los niños de la Cañada.

Ante la inacción de la Comunidad de Madrid y la empresa Naturgy, los vecinos llevan meses protestando: reclaman que se les restablezca la luz y que se les garantice un suministro con contratos y precio como el de cualquier vivienda del estado. En un programa especial sobre la Cañada del podcast de Carne Cruda se habló de los planes urbanísticos que rodean el territorio que ocupa la Cañada, comprados por grandes constructoras que tienen proyectos en construcción. Según vecinos, asociaciones y activistas, los planes urbanísticos son la causa real detrás de los cortes de luz.

“Es la segunda increpancia que sufrimos por culpa de los planes urbanísticos del sureste, que rodean y limitan con la Cañada. El primero fue cuando empezaron los derribos [ocurridos entre 2007 y 2011], ahora vemos que se han activado los planes que estaban paralizados y vemos que es exactamente la misma agresión, pero de otro modo, con otra estrategia mucho más silenciosa”, explicó Cristina Pozas, vecina de una de las zonas más afectadas de la Cañada. Pozas, que es presidenta de la Asociación de Vecinos y Vecinas Alshorok, denuncia que la administración de la Comunidad de Madrid está utilizando los cortes de luz y el frío como forma de echar de sus casas a los vecinos.

Por ahora el único responsable público que ha tratado de intervenir para proponer soluciones ha sido el alcalde de Rivas-Vaciamadridalgo, Pedro del Cura, quien ha obligado a la distribuidora de Naturgy a que desconecte los enganches eléctricos ilegales de las parcelas identificadas como cultivos de marihuana de los sectores que corresponden a su municipio. Según publicó 20Minutos, el alcalde quiere intentar desconectar los enganches de los cultivos y pidió a pidió a un juzgado que obligue a Naturgy a restituir el suministro de electricidad.

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