Duterte

El presidente de Filipinas amenaza con matar a su hijo si se demuestra que traficó con drogas

Redacción

La espiral de locura y bravuconería del presidente de Filipinas, el excesivo y dictatorial Rodrigo Duterte, aún no ha visto límite. Ahora amenaza con matar a su hijo acusado de formar parte de un negocio de tráfico de drogas.

Paolo Duterte, alcalde de la localidad de Davao donde su padre fue también alcalde, fue detenido a principios de mes en una operación anti-droga. Se le acusa de distribuir metanfetamina que importan desde China. En la operación también fue detenido el cuñado de Paolo.

Pues bien, debido a las sospechas sobre la posibilidad de que toda la guerra contra las drogas de Rodrigo Duterte sea una tapadera para eliminar a la competencia y dirigir el negocio, esta detención resulta de lo menos conveniente.

La prensa quiso saber si Duterte estaría dispuesto a hacerle lo mismo que su gobierno está haciendo con los drogadictos y camellos, esto es, matarlos. Y el presidente ha dicho: “sí”.

“Le dije a Pulong (el apodo cariñoso con el que se refiere a su hijo), ‘mis órdenes son que te maten si te pillan… y voy a proteger a los policíaas que te maten”, comentó en rueda de prensa.

Nótese que cuando dice “proteger a los policías” se refiere a los asesinatos extrajudiciales. No solo es capaz de ordenar que maten a su hijo sino que lo hagan fuera del sistema.

Duterte no se toma muy en serio ni las leyes de su país ni los Derechos Humanos. De hecho, el presupuesto para que siga funcionando una oficina de vigilancia del cumplimiento de los DD.HH. se ha cortado radicalmente hasta los 1000 pesos. Más o menos 18€. La excusa es que estas oficinas se dedican a proteger a los delincuentes.

Mientras tanto Duterte acaba de dar luz verde al programa de uso de cannabis medicinal. La marihuana va a ser legal para tratamiento de enfermedades mientras en las calles se mata a los que consumen marihuana.

La planta se podrá usar solamente en los hospitales y bajo condiciones especificadas por los médicos, nada de que puedas tomarla por la calle o plantarla para uso personal.