Según el informe State of the Pre-Roll Market 2026, los pre-rolls generaron cerca de 3.600 millones de dólares en ventas durante 2025, con 383,2 millones de unidades vendidas y una cuota de mercado del 15,9 %. Frente a un mercado legal que apenas creció un 1,5 % en términos generales, esta categoría avanzó un 9,8 % en ingresos y un 18,6 % en unidades. La evolución confirma una tendencia que ya veníamos siguiendo desde cnamo.net cuando hablamos del mercado de porros prearmados de EEUU, donde el formato había dejado señales claras de crecimiento antes de alcanzar este nuevo umbral.
Que los pre-rolls hayan superado a la flor en unidades vendidas no supone únicamente un cambio en la contabilidad del sector. Durante décadas, la flor funcionó como referencia cultural y comercial del cannabis, incluso dentro de los mercados regulados. El avance del porro ya armado habla, en cambio, de una industria que empuja hacia productos listos para usar, más fáciles de comprar y mejor adaptados a una lógica de consumo rápido dentro del mercado cannábico estadounidense.
Esa transformación aparece con matices distintos según el territorio. California concentró los mayores ingresos en la categoría, con 703,5 millones de dólares, mientras Michigan encabezó el volumen de ventas, con 133,4 millones de unidades. En New York, donde el mercado legal todavía atraviesa una fase de expansión y ajustes regulatorios, el crecimiento interanual fue especialmente marcado: un 96 % en ingresos y un 120,4 % en unidades.
Dentro de la categoría, los productos infusionados revelan una de las tensiones centrales del negocio cannábico actual. Al combinar flor con concentrados, estos pre-rolls alcanzaron 1.680 millones de dólares en ingresos, equivalentes al 47 % de la categoría. Sin embargo, en número de unidades vendidas siguieron por delante los híbridos de una sola variedad, con 175,6 millones. El paralelo loq ue està pasando con los porros prearmados en Canadá ayuda a leer el fenómeno como algo más amplio que una anomalía estadounidense, concentrando el valor comercial en productos de mayor potencia y precio, mientras el volumen masivo continúa apoyándose en formatos más accesibles.
También el perfil de quienes compran permite leer el desplazamiento del mercado. Las personas millennials representaron el 43,9 % de los ingresos y el 43,1 % de las unidades vendidas, con 1.600 millones de dólares en compras durante 2025. El informe indica, además, que los hombres concentran casi el 60 % del gasto, aunque las mujeres millennials aparecen como el segundo segmento más importante dentro de la categoría.
El ascenso de los pre-rolls no debería leerse solo como una señal de madurez empresarial. También revela cómo la regulación transforma hábitos, precios, empaques y expectativas. Allí donde el cannabis deja de circular exclusivamente como flor y pasa a competir como producto de consumo masivo, la discusión pública no puede limitarse solo a cuánto vende la industria sino bajo qué reglas y con qué información para los usuarios.