El presupuesto aprobado por Virginia incorporó el acuerdo alcanzado por la gobernadora Abigail Spanberger y los legisladores demócratas Lashrecse Aird y Paul Krizek. La Asamblea General aceptó el 29 de junio todas las enmiendas de la gobernadora, por lo que el paquete quedó promulgado sin necesidad de otra firma.
La decisión cierra, al menos en el plano legislativo, un proceso que llevaba años bloqueado. Virginia legalizó en 2021 la posesión y el autocultivo para mayores de 21 años, pero dejó sin activar el comercio para uso adulto. Durante la administración anterior, Glenn Youngkin vetó la venta minorista, prolongando una situación en la que era legal poseer cannabis, pero no comprarlo fuera del programa medicinal.
Con la llegada de Spanberger al gobierno, el estado volvió a impulsar un mercado legal. La Autoridad de Control de Cannabis podrá recibir solicitudes de licencia desde el 1 de febrero de 2027 y comenzar a emitirlas en mayo. El modelo contempla hasta 350 establecimientos minoristas y eleva de una a dos onzas (unos 57 gramos) el límite de posesión para personas adultas. Cada tienda tampoco podrá vender más de esa cantidad en una sola operación.
Los productos deberán someterse a controles, etiquetado y seguimiento desde la semilla hasta la venta. El cannabis tendrá un impuesto específico del 6 %, adicional al gravamen general sobre las ventas, mientras que los gobiernos locales deberán fijar una tasa de entre el 1 % y el 3,5 %. El impuesto estatal subirá al 8 % en julio de 2029.
Los beneficios netos podrán financiar educación, programas de salud pública, prevención y tratamiento de trastornos por uso de sustancias, además del fondo destinado a comunidades afectadas de forma desproporcionada por la aplicación de las leyes de drogas. Una comisión deberá recomendar cómo repartir esos recursos.
Virginia dispone ahora de un año para convertir la ley en un mercado capaz de competir con la oferta no regulada. Autorizar tiendas no basta si las licencias tardan, los precios se alejan del mercado informal o los pequeños operadores quedan fuera. Después de cinco años de una legalización incompleta, el verdadero examen comenzará cuando las primeras persianas suban en julio de 2027.