Pensando marihuana

Los clubs mejoran la salud pública y no aumentan el consumo de cannabis

Redacción
Este artículo se publicó originalmente en el número 266 de la revista Cáñamo España

La fundación ICEERS ha presentado un estudio observacional en el que se analiza el perfil y las motivaciones de las personas usuarias de cannabis en las asociaciones cannábicas. El estudio ha recopilado la información de 155 personas socias de clubs de cannabis españoles.

Los autores del estudio desarrollaron un cuestionario para evaluar el perfil socioeconómico de los participantes, los patrones de uso del cannabis y las consecuencias prácticas derivadas de ser socios. Entre los participantes el perfil más común es el de un hombre (70,3%), de nacionalidad española (86,5%) y con estudios superiores. La media de edad obtenida fue de 31,7 años, y el 78% de la muestra respondió tener una situación laboral estable con un nivel de renta que oscila entre los 651€ y los 1.500€ al mes. Según los datos obtenidos en el estudio la afiliación a un club comportó una reducción de los problemas legales derivados del consumo de cannabis: 48 participantes habían sido multados antes de formar parte de un club, mientras que después de hacerse socios fueron multados 17. Todos los participantes afirmaron ser consumidores de cannabis antes de haber formado parte del club, y la mayoría (47,7%) mantuvo el mismo nivel de consumo que antes de pertenecer al club, mientras que un 9% notó un incremento en su consumo cuando entró en el club, que disminuyó con el tiempo. Solo un 4,5% manifestó un incremento del consumo tras ser miembro del club. Las conclusiones del estudio apuntan que la regulación de los clubs es una medida de control y mejora de la salud pública respecto al consumo de cannabis.