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Alemania da un paso hacia el fin de la "cláusula de intoxicación" del cáñamo

Un tribunal de Amberg absolvió a un comerciante de cáñamo con menos del 0,3 % de THC y debilitó en la práctica la llamada «cláusula de intoxicación». El fallo no cambia la ley alemana, pero empuja una discusión que el Bundestag todavía tramita.

Durante años, el problema estuvo en una fórmula jurídica que sonaba casi absurda para el sector: aunque las flores de cáñamo respetaran el límite legal de THC, podían terminar bajo sospecha si la autoridad sostenía que alguien las podía manipular para obtener un efecto intoxicante. Esa lectura convirtió a la "cláusula de intoxicación" en una trampa práctica para agricultores y comercios que trabajaban con una planta reconocida como legal.

En Amberg, la lectura del tribunal fue distinta ya que la sentencia sostuvo que ese riesgo teórico perdió peso desde que la Ley del Cannabis de Consumo (KCanG) legalizó parcialmente el acceso adulto al cannabis con THC. Bajo ese nuevo marco, seguir persiguiendo cáñamo con menos del 0,3 % de THC por su supuesto potencial de convertirse en droga dejó de tener sentido jurídico. La fiscalía retiró la apelación y el fallo quedó firme.

Esa misma discusión ya había llegado al Congreso alemán. El proyecto 21/2116, remitido a comisión del Bundestag en marzo, plantea eliminar por completo la cláusula, elevar el límite de THC del cáñamo industrial al 1 % y permitir el cultivo en interiores, una práctica que hoy sigue prohibida. La sentencia no modifica la ley, pero adelanta en tribunales lo que el Parlamento todavía procesa.

La presión del sector no nace de una pelea abstracta. Solo en 2025, Alemania perdió 1.842 hectáreas de cáñamo y 127 agricultores dejaron la actividad, según datos recogidos por la prensa especializada. El caso se suma a otras tensiones regulatorias del país, desde el debate sobre nuevas trabas al cannabis medicinal hasta la caída de los delitos por cannabis en Alemania tras la legalización parcial. También convive con las proyecciones sobre más de 27 mil empleos que podría crear el cannabis legal en Alemania, una promesa difícil de sostener si el cáñamo sigue caminando entre permisos y amenazas penales.

Con el Bundestag aún sin fecha de votación, el fallo de Amberg ya circula entre abogados y asociaciones de productores como un antecedente concreto. No deroga la cláusula ni ordena el mercado de golpe, pero le quita filo a una herramienta que durante años convirtió al cáñamo legal en sospechoso. Antes de que la ley le dé paz jurídica al sector, un juzgado de provincia ya dejó una señal escrita sobre la mesa.

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