Fumada a las puertas del Senado de México
Foto: Angel Gallegos Twitter: @gallegoso

Fumada a las puertas del Senado de México

Redacción

Varios colectivos que reivindican el derecho al consumo se juntaron para una fumada de cannabis a las puertas del Senado de México.

Fumada a las puertas del Senado de México

Si ayer os contábamos que la senadora Jesusa Rodríguez llevó una planta de marihuana hasta el Senado para recordar a sus señorías que se está pasando el plazo para despenalizar el cannabis, hoy toca otro acto reivindicativo. México, despierta, que se os pasa la oportunidad.

Las personas integrantes del colectivo Movimiento Cannábico Méxicano organizaron el llamado “Plantón 4:20” a las puertas del Senado para pedir que se legalice la marihuana lo que implica, entre otras cosas, que no se criminalice su consumo.

Este colectivo convocó el acto en la plantación de marihuana que existe en el parque Luis Pasteur, que está justo a las puertas del Senado. Se reivindicó el derecho a fumar con frases del tipo "La mota legal eleva la moral. La ley tiene un hueco, derechos al pacheco".


Esta curiosa plantación de detrás del Senado, tiene como objetivos: “fines educativos y para ilustrar que las plantas, así como los usuarios, no son un riesgo para las personas, además de enviarle un mensaje al gobierno de que no los necesitamos para el autocultivo, porque lo que queremos es nuestro derecho a la libertad de sembrar y consumir”, asegura Pepe Rivera, miembro de este colectivo.

La protesta fue pacífica pero parece que los guardas del Senado se pusieron un poco nerviosos y cerraron las puertas, no fuesen a colarse en la casa del pueblo los humos o los muchachos .

Las demandas se pueden resumir en las siguientes: tomar en cuenta primero los derechos de los consumidores y luego la regulación del mercado; permitir cultivos individuales sin fines de lucro, privados y sin límite de plantas para uso personal; no criminalizar ni limitar la posesión de cannabis para uso personal sin fines de lucro o comercio; promover un consumo seguro y tolerado, donde se dé un trato igual que a los fumadores de tabaco; así como promover el consumo social privado con reducción de riesgos.