¿El cannabis empeora o mejora el sistema inmunológico?

¿El cannabis empeora o mejora el sistema inmunológico?

Redacción

Sabemos que el cannabis tiene propiedades antiinflamatorias y ayuda con algunos problemas gastrointestinales, pero ¿estropea el sistema inmunológico?

El sistema inmunológico es multifacético y sus componentes centrales que combaten activamente las infecciones incluyen los glóbulos blancos, los anticuerpos, el sistema linfático, el bazo, el timo y la médula ósea, pero hablaremos principalmente de los glóbulos blancos. Cuando el sistema acaba con un tipo de microbio, este se archiva en las glóbulos blancos y se “secuencia” una respuesta efectiva para la próxima vez que aparezca. La vida es así.

A decir verdad, no tenemos mucha idea de cómo interviene el cannabis en el sistema inmunológico, sobre todo en los glóbulos blancos que, como decimos, son los responsables de proteger el fortín del cuerpo.

La conexión, de haberla, tendría que producirse mediante el sistema endocannabinoide (SEC) y el sistema inmunológico. Se considera que el SEC es el guardés del sistema inmunológico. Es el que previene una inflamación excesiva en el caso de infección. Se cree que el SEC también afecta a las células del sistema inmunológico.

Son los receptores CB1 y CB2 los que interactúan con el cannabis que tomamos. Cada cannabinoide que consumimos tienen diferentes efectos en el CB1 y CB2. Sobre esto ya hay mucho escrito y si os interesa buscad sobre las interacciones de CBD y THC en estos receptores. Un texto de 2020 asegura que hay suficientes hechos demostrados para asegurar que el CBD ayuda con las respuestas inflamatorias del organismo ya que induce a la muerte celular. Aunque pueda sonar negativo, eliminar células es algo habitual y forma parte de los procesos por los cuales el organismo mantiene la temperatura y la respuesta inflamatoria.

Cuando los científicos discuten sobre el cannabis y el sistema inmunológico, a menudo discuten sus efectos como inmunomoduladores o inmunosupresores. La inmunomodulación se refiere a cualquier terapia que modifique la respuesta del sistema inmunológico. Cuando el cannabis suprime aspectos del sistema inmunológico, esta forma de modulación se conoce como inmunosupresión. Es vital señalar aquí que la capacidad de la marihuana para someter o suprimir las células del sistema inmunológico puede ser útil si el sistema inmunológico está desregulado y necesita supresión. De lo contrario, la inmunosupresión podría no ser útil. El cannabis puede ser un arma de doble filo.

Para las personas con enfermedades autoinmunes, el cannabis puede alcanzar concentraciones más altas en el sistema linfático y suprimir las respuestas inmunitarias inflamatorias nocivas con más éxito. Sin embargo, en voluntarios sanos los estudios sugieren que el cannabis puede debilitar la función inmunológica. Se descubrió que los consumidores de cannabis tienen menos células proinflamatorias y más células antiinflamatorias. Si bien un menor potencial de inflamación puede parecer una victoria, en este caso, se asoció con una reducción significativa en la funcionalidad de los glóbulos blancos, y los glóbulos blancos deteriorados pueden significar una capacidad obstaculizada para combatir infecciones.

Esto se complica aún más cuando las enfermedades afectan totalmente al sistema inmunológico. Carecemos de evidencia alguna sobre que las personas con VIH y SIDA se vean beneficiadas por el uso de cannabis. Hay algunos estudios que aseguran que la respuesta inmunológica es mejor en los pacientes con estas patologías pero nada firme que pueda demostrar la conexión.

¿Podrá funcionar contra el coronavirus que ahora campa con total tranquilidad por la tierra? Pues en principio, no. En estos momentos se están estudiando algunas posibilidades sobre la efectividad del CBD en la respuesta antiinflamatoria que es tan peligrosa en algunas fases de la enfermedad cuando esta se manifiesta con toda su gravedad. Sin embargo, aún estamos lejos de poder afirmar su utilidad.

Fuente: Leafly